El Comercio

Ping-pong para analizar a los internautas

El equipo de la empresa asturiana Divisadero que hizo la demostración en la Politécnica.
El equipo de la empresa asturiana Divisadero que hizo la demostración en la Politécnica. / PALOMA UCHA
  • Una firma asturiana muestra con un partido cómo obtener información sobre el comportamiento de los usuarios en la red

  • Las empresas pueden mejorar los servicios que ofrecen a sus clientes gracias a los datos recopilados 'on line'

«Los coches de Fórmula 1 están llenos de sensores y los ingenieros pueden optimizar su funcionamiento analizando esa información». Con este símil, explicó ayer Juan Ramón Fernández, jefe de operaciones de Divisadero, cómo la realidad puede medirse a través de herramientas informáticas. Un escenario que puede trasladarse a las grandes compañías. Los analistas ayudan las empresas «a extraer conclusiones» mediante el estudio de la información que recopilan.

Aunque puede parecer un tema intangible, no lo es. El ejemplo real que puso el director de esta firma, Manuel Blanco, en la demostración realizada en la Escuela Politécnica de Ingeniería (EPI), era muy ilustrativo. Una empresa de productos lácteos no vende yogures por internet, pero sí puede conocer las preferencias de sus clientes a través de un programa de fidelización, que insta a los consumidores a acceder a su página web para introducir un código y así conseguir descuentos y entrar en sorteos.

Para demostrar la importancia de medir la información, un equipo de Divisadero organizó una actividad lúdica: transformar un partido de ping-pong a datos en tiempo real con Google Analytics, la herramienta por excelencia del motor de búsqueda para realizar estas evaluaciones. Mediante una cámara cenital sobre la mesa, unos sensores por debajo para determinar si se ha producido un bote y unos 'smartwatches' en las muñecas de los jugadores, generaron la analítica del partido.

Con una valoración posterior, los participantes podrían mejorar su juego, ya que sabrían en qué posiciones fallan más a la hora de golpear la pelota, con qué intensidad logran marca un tanto, etcétera. «Las páginas vistas se identificarían con los golpes; las visitas a una web serían las partidas jugadas, y el usuario sería el jugador», explicó Nicolás Lozano, especialista en inteligencia digital, encargado de dirigir la demostración.

Discriminar contenidos

La relevancia de manejar correctamente el 'big data', como se conoce a la información que se desprende del comportamiento de los usuarios, es cada vez más clara en la sociedad. Sobre todo, para las empresas que tienen una clara implantación 'on line'. «No se pueden mostrar los mismos contenidos en la web de un banco a una persona que está pensando en abrir un cuenta que a otra que ya la tiene», señaló Fernández.