El Comercio

La plantilla de Jove trasladará su reivindicación a los grupos de la Junta

Concentración de los trabajadores de Jove.
Concentración de los trabajadores de Jove. / PALOMA UCHA
  • El comité de empresa del hospital concertado lamenta que «los trabajadores nos veamos obligados a tener que pedir mejoras para el centro»

Llevan más de un lustro con el sueldo congelado y desde 2012 se les ha ampliado la jornada laboral sin compensación económica alguna, siguiendo los mismos pasos que dio el Servicio de Salud del Principado (Sespa) en sus centros al pasar de las 35 a las 37,5 horas semanales. Pero los trabajadores del Hospital de Jove, centro concertado por el Sespa, creen que ha llegado la hora de negociar mejoras laborales y salariales, algo a lo que, aseguran, «se niega la actual gerente». La vigencia del convenio anterior, cerrado en 2012, expiró en diciembre de 2015, hace ya casi un año. Los representantes de los trabajadores argumentan que en aquellas fechas, dentro de un contexto de crisis generalizada y «tomando como modelo los drásticos ajustes realizados a los funcionarios públicos», las condiciones de trabajo de todo el personal de la Fundación Hospital de Jove «se vieron empeoradas con un aumento de la jornada». Esas medidas de contención permitieron un ahorro de más de 300.000 euros en concepto de gastos de personal. El comité de empresa, apoyado por el grueso de la plantilla, lleva varias semanas movilizado. Cada martes, los trabajadores se concentran delante del hospital para exigir que se reabran las negociaciones que hagan posible un nuevo convenio al alza. Ante «el silencio» de la dirección, los representantes sindicales no solo han decidido sacar el conflicto a la calle sino que lo llevarán ante los grupos parlamentario. Esta semana se reunirán con los grupos del PSOE y Podemos «para trasladarles nuestra reivindicación», indicaron a través de un comunicado. La gerente del hospital concertado aduce «dificultades económicas» por parte del centro para poder atender las peticiones de los trabajadores. Sin embargo, éstos recuerdan que el hospital tiene ahora mismo en marcha un proyecto de ampliación y reforma por importe de más de ocho millones de euros.

Los trabajadores lamentan «la actitud de la gerencia» y recuerdan que aunque el hospital es de titularidad privada «pertenece a la red pública y está obligado a ofertar unos servicios en condiciones similares de calidad a los que ofertaría el Sespa por lo que su financiación ha de estar garantizada». Al personal «no nos gusta vernos obligados periódicamente a salir a la palestra solicitando mejoras para nuestro centro y para no quedarnos descolgados del resto de hospitales», señalan.

Más personal para Cabueñes

En otro orden de cosas, la Corriente Sindical de Izquierda (CSI) solicitó al Ayuntamiento que apoye una declaración institucional para exigir que se dote de más personal a otro hospital de la ciudad, el de Cabueñes. El centro se encuentra ahora en un proceso de reforma y remodelación, momento propicio, según CSI para «adecuar las plantillas a las cargas de trabajo del momento actual, subsanando el endémico déficit que sufre», indica.