El Comercio
Instalaciones de la central térmica de Aboño.
Instalaciones de la central térmica de Aboño. / DANIEL MORA

La térmica de Aboño, la que más contamina del país

  • Los empresarios solicitan que la reducción de la actividad en casos de alerta por polución se limite a «casos totalmente excepcionales»

  • Con 7,5 millones de toneladas de CO2, encabeza las diez instalaciones con más emisiones. En cuarto lugar están las factorías de Arcelor

La térmica de Aboño es la instalación más contaminante del país, según el informe del Observatorio de la Sostenibilidad que se acaba de publicar y que toma como base los datos de las empresas incluidas en el Registro Nacional de Emisiones (RENADE). Dicho estudio -elaborado por expertos que han trabajado en la Universidad, las empresas y la Administración- sitúa a la térmica en cabeza de los diez equipamientos industriales con más emisiones de dióxido de carbono (CO2) de España. En concreto, emitió 7.545.959 toneladas, según los últimos datos, referentes al año 2015.

Pero la de Aboño no es la única instalación asturiana que aparece en ese listado. También figuran en cuarto lugar las factorías de ArcelorMittal en Gijón y Avilés, con 5.907.100 toneladas, y en noveno, otra térmica perteneciente a EdP, Soto de Ribera, en Ribera de Arriba, con 2.925.818. Circunscribiendo el ámbito solo a Asturias, además de la compañía energética y la siderúrgica, le siguen en el ranking de las más contaminantes la térmica Fenosa en Tineo (1.786.748 toneladas de CO2); la de Lada (1.761.226), de Iberdrola, y las instalaciones de la cementera de Tudela Veguín (1.276.632). El Observatorio de Sostenibilidad sostiene que, dentro del ámbito nacional, el sector con mayores emisiones es el de producción energética, especialmente a partir del carbón, seguida de la industria de grandes procesos de combustión y transformación de hidrocarburos, y la de cemento. Ese año, 2015, España aumentó las emisiones de CO2 en un 3,3%, mientras que en el resto de la UE descendían. El informe lo atribuye a un menor crecimiento de las energías renovables.

Por comunidades y si se atiende a las emisiones de fuentes fijas (instalaciones energéticas e industriales), Asturias produce 22,3 millones de toneladas, un 16,3% del total, lo que la sitúa como la segunda región con mayor porcentaje, solo precedida por Andalucía. También es la comunidad con más emisiones por cada mil habitantes (22,8 toneladas), casi duplicando a la siguiente, Castilla y León (13,36) y la que más contamina para generar un millón de euros de riqueza (1.097 toneladas), lejos de las 120,6 de Madrid. El dato más positivo y en el que hace especial énfasis el informe es que «el Principado es el que mejor comportamiento ha presentado de toda España en la tendencia de emisiones desde que entró el vigor el protocolo de Kioto en 1990», con una reducción de 14 puntos. Eso lo coloca en el mejor lugar después de las ciudades autónomas.

Lejos de «triunfalismos»

Precisamente a este «esfuerzo tanto de inyección económica como de corrección ambiental de los últimos años» aludió ayer la Cámara de Comercio de Gijón. A preguntas de este periódico, el organismo que representa a los empresarios y está presente en el Comité de Calidad del Aire se refirió a la reducción de actividad que plantea el Principado cuando haya alerta por contaminación. Su presidente, Félix Baragaño, reclamó que se limite a «casos totalmente excepcionales y así estén contemplados y consensuados con las empresas».

A esa negociación que, dijo, «ya se está llevando a cabo», aludió en reiteradas ocasiones para recordar que, «dentro del respeto al medio ambiente, las medidas que se adopten sean compatibles con una actividad competitiva, pues las industrias asturianas operan en los cinco continentes. Cualquier medida ha de ser analizada con el máximo rigor». La Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV) urbana, por su parte, ve «positiva» esa propuesta de que se incluyan medidas concretas según los niveles de polución en la revisión de las autorizaciones ambientales integradas. «Es un primer paso», señaló su presidente, Adrián Arias, quien cree que la iniciativa puede servir para un «verdadero seguimiento». Y si la consejera Belén Fernández se congratuló de que «Asturias sea pionera en planes de calidad del aire», el diputado de IU Ovidio Zapico criticó su «triunfalismo, que no va en consonancia con lo que opina el Parlamento ni la sociedad» y solicitó un pacto contra la polución.

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