El Comercio
Javier Domingo, en 2014, durante la exposición del documento de prioridades del PGO.
Javier Domingo, en 2014, durante la exposición del documento de prioridades del PGO. / JORGE PETEIRO

Arquitectos y promotores temen retrasos en el PGO por la destitución del jefe de Urbanismo

  • Piden al gobierno local que avance las próximas medidas para blindar la tramitación tras los reparos técnicos referidos por Javier Domingo

Arquitectos y promotores locales temen retrasos importantes en la aprobación del Plan General de Ordenación (PGO) por la destitución fulminante del jefe de los servicios técnicos de Urbanismo, Javier Domingo Ahijado, el técnico al que han tenido como principal interlocutor en el Consistorio para cualquier duda en relación con las normas de planeamiento durante los últimos trece años.

Los profesionales del sector inmobiliario consultados por EL COMERCIO recelan de la forma en que se ha gestionado desde el ámbito político este cese, que algunos incluso califican como «un error» al considerar que se aparta al arquitecto municipal «más competente» de todo el departamento. Estos colectivos piden al gobierno local que aclare a la mayor brevedad de qué forma se van a reorganizar los servicios técnicos ahora descabezados y, lo más importante, cómo se va a blindar a partir de ahora la tramitación del PGO tras los reparos técnicos de Javier Domingo al documento de aprobación inicial en el borrador del informe. Un informe que, a la luz de lo ocurrido, muchos interpretan que pudo ser lo que acabó por costarle el puesto por la carga crítica de sus observaciones en relación al trabajo realizado por el equipo redactor. Con la UTE Bilbaína de Proyectos SLP y Urbania 2003 que coordina Emilio Ariznavarreta y con la que habían trascendido problemas de descoordinación desde hace tiempo.

En su informe provisional sobre las deficiencias detectadas en el PGO, Domingo advertía de los riesgos que conllevaban, por ejemplo, la no inclusión de fichas en el PGO con las áreas de planeamiento incorporado (API) y también cuestionaba el proceder de los grupos políticos tras la denuncia del PSOE de un supuesto trato de favor a la familia Figaredo y a Rodrigo Rato en relación con la finca Bauer. El arquitecto jefe de Urbanismo ahora destituido calificaba de «totalmente disparatados e inasumibles técnicamente» los cambios introducidos sobre la marcha, hace un año en el Pleno, en las fichas correspondientes a Bauer y al urbanizable del Infanzón. De hecho, aseguraba que se había tomado un acuerdo plenario que incrementó de 0,14 a 0,20 la edificabilidad, consiguiéndose el efecto contrario de lo que se pretendía con la sociedad Proina.

La familia Figaredo alegó al PGO para deshacer las modificaciones operadas en los terrenos de su propiedad por la presión de la izquierda y el equipo redactor desestimó su reclamación, lo que, para el grupo socialista, supone un aval a la decisión que adoptó la mayoría de la Corporación sobre la finca Bauer hace un año.

Desde la patronal de la construcción CAC-Asprocon se reconoce que la destitución de Domingo ha producido «sorpresa» y «preocupación» entre sus asociados. Para los empresarios es importante que el gobierno local corrija los fallos, disipe las dudas técnico-jurídicas que han obligado a aplazar el debate político sobre las alegaciones y diseñe una hoja de ruta con las mayores garantías para lo que resta de tramitación del Plan General. «No hay que ponérselo fácil a los abogados que quieran buscarle tres pies al gato al documento», señalan.

La mayoría de los grupos de la oposición volvieron ayer a pedir en bloque explicaciones por el cese de Domingo, sobre las que esperan obtener cumplida respuesta durante la Comisión de Urbanismo de hoy. El PSOE, único grupo que votó en contra del documento de aprobación inicial, considera que el cese de Domingo pone de manifestó «una tramitación caótica y calamitosa».

El concejal de Desarrollo Urbanístico, Fernando Couto, en una entrevista radiofónica el pasado lunes en la cadena Ser, garantizó que el futuro urbanístico de Gijón «está blindado» pese a los retoques técnicos que habrá que hacer al documento. Dos días antes de la destitución del arquitecto jefe de Urbanismo, Couto se afanó en explicar que los reparos técnicos son más bien una garantía de que el urbanismo gijonés evitará nuevos tropiezos legales y será capaz de conjurar 'el síndrome del Plan anulado' después de dos experiencias consecutivas de invalidación judicial.

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