El Comercio

El banco de ADN de Jove recibirá «en breve» muestras de otras provincias

La bióloga Ana de la Encarnación y la psicóloga Maira Alija, ayer, en Cabueñes.
La bióloga Ana de la Encarnación y la psicóloga Maira Alija, ayer, en Cabueñes. / DAMIÁN ARIENZA
  • El servicio, impulsado por Funeraria Gijonesa, tiene capacidad para acoger el material genético de 10.000 personas vivas o muertas durante diez años

La conservación del ADN permite prevenir, detectar y tratar enfermedades de transmisión genética y hace realidad la medicina personalizada para mejorar la calidad de vida de las personas y la de sus descendientes. Desde enero, la Fundación Hospital de Jove alberga el primer banco privado de ADN del norte de España -el segundo del país tras el de Alcorcón (Madrid)- gracias al acuerdo firmado entre Funeraria Gijonesa y el Grupo Narbón que gestiona la iniciativa a través de BioBook, especialista en conservación de material genético.

Este servicio pionero, que se ofrece también en vida, se dispensa en los tanatorios gijoneses con el objetivo de salvaguardar el ADN en la que puede ser «la última oportunidad de conservarlo» en el caso de incineración y la más sencilla y más fiable si la familia ha optado por la inhumación de su familiar más reciente. La puesta en marcha del Biobanco de Gijón, con capacidad para acoger la huella genética de 10.000 individuos -tiene una capacidad inicial para 30.000 dosis pero la muestra se recoge por triplicado-, ha supuesto un «crecimiento exponencial» en el número de custodias y en los próximos meses empezará a recibir material genético de provincias del País Vasco, Galicia y Cantabria, entre otras.

Así lo confirmó ayer el director general del Grupo Narbón, Antonio Teruel, en la jornada formativa a los trabajadores de los tanatorios gijoneses celebrada ayer en Cabueñes. «Estamos cerrando acuerdos para traer aquí esos servicios en breve», indicó. La bióloga de BioBook, Ana de la Encarnación, y la psicóloga y directora de Recursos Humanos del Grupo Narbón, Maira Alija, fueron las encargadas de impartir la sesión dirigida a «acercar el servicio a los clientes y no dejarlo perder por lo que puede aportar en un futuro».

Primera póliza aseguradora

En esta trayectoria de escasos dos meses, Funeraria Gijonesa ha detectado un gran desconocimiento por parte de la sociedad. «Muchos incluso vienen días después de haberlo rechazado a ver si es posible hacerlo», comentó Alija. Pese a ello, el director de Grupo Narbón valoró que la iniciativa está teniendo «muy buena acogida». Tanto es así que en los próximos meses se materializará el acuerdo en que «una gran compañía aseguradora empezará a realizar pólizas para la salvaguarda de ese legado genético».

El servicio que ofrecen los tanatorios gijoneses consiste en la extracción, análisis y custodia del ADN mediante técnicas de biotecnología molecular. Biobooklab, en el caso de los fallecidos, analiza el ADN contenido en una muestra de sangre de dos mililitros. La extracción, según explicó la bióloga, debe realizarse en las 24 horas que un cuerpo pasa en el tanatorio ya que «en un porcentaje cada vez más elevado se realiza la incineración perdiéndose así la posibilidad de rescatar ese legado genético» y con ello «prevenir y tratar». Comentó también actualmente los usos más frecuentes de esa huella genética son para tratar tumores de mama y colon así como enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

En los dos meses verá la luz el tercer banco del país ubicado en el sur de España. El servicio cubre la extracción, el tratamiento y la conservación durante diez años y se oferta desde 35 euros al año. Una encuesta nacional de valoración del producto, testada con aseguradoras, arrojó que en el 70% de los casos el servicio es aceptado.

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