El Comercio

De cabo a cabo en un Dyane-6

El gijonés Jorge Aguirre, junto a su Dyane-6 en el camping de Setúbal (Portugal).
El gijonés Jorge Aguirre, junto a su Dyane-6 en el camping de Setúbal (Portugal).
  • Jorge Aguirre recorre la costa peninsular en 33 días en un coche de 40 años, un reto solidario para luchar contra el síndrome de Duchenne

Una vuelta a la península en 33 días en un vehículo que cuenta con cuarenta años. Jorge Aguirre ha culminado su particular aventura, yendo con un Dyane-6 de cuatro décadas de antigüedad de cabo a cabo de España y Portugal, que además tiene fines solidarios. Y es que Jorge, gijonés afincado en Ortiguera, tiene pensado escribir un libro sobre este original viaje en un Dyane-6 para después recaudar fondos que donará a la lucha contra la enfermedad de Duchenne, una distrofia muscular de carácter hereditario.

Pero de momento este marinero jubilado disfruta del regreso a la localidad de Coaña en la que reside mientras relata que el viaje empezó cerca de casa, en el cabo de San Agustín.

Desde este lugar de Ortiguera y con la ayuda de una vieja guía Campsa, de la década de los años ochenta, piso a fondo el acelerador hacia el Este, cruzando, primero, toda la cornisa cantábrica para cumplir uno de sus sueños: «Unir los cabos de la península desde tierra». Ver esos lugares que tantas veces contempló desde el barco durante su vida laboral desde una perspectiva completamente diferente. Tras el Cantábrico, condujo para atravesar los Pirineos hasta recalcar en el cabo de Creus, en Gerona. De ahí, siempre en su Dyane-6, hasta la zona de Levante, donde celebró el pasado 14 de febrero un cumpleaños muy especial: los cuarenta primeros años de su coche.

No se olvidó Jorge de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Cruzar por el Rif de Marruecos fue la parte más complicada de su viaje. «Me recorrí unos quinientos kilómetros con unos desniveles de entre 600 y 1.200 metros», recuerda sobre aquella parte del trayecto. Su aventura le llevó también a la costa de Portugal. Durante su recorrido, vivió muchas experiencias y prácticamente, asegura, todas positivas.

Incluso hubo quien decidió sumarse a su reto, al menos en parte del trayecto, como los conductores de cinco 'cirilas' que siguieron su estela desde Vigo hasta el cabo Home, también en Galicia.

San Agustín, su favorito

También hizo amigos, gente que «me ofrecía su casa y me regalaba pegatinas para mi coche», destaca aún emocionado al tiempo que reconoce que vehículos como su Dyane-6 «despiertan mucha simpatía entre la gente». Eso sí, más cuando el coche está parado. «En carretera sí que recibí algún pitido», apunta Jorge.

Y, de todos los cabos que ha visto, ¿cuál es su favorito? «El de San Agustín», responde sin dudarlo. Todas estas historias, y muchas más, quedarán plasmadas en su libro. «Todos los beneficios irán para la investigación de la enfermedad de Duchenne», dice Aguirre, que llevó en su coche una pegatina para dar a conocer este trastorno por toda la península Ibérica. Su próximo reto, además del libro, ya lo tiene claro: unir Gijón y Moscú en una travesía que se prolongará durante más de 5.000 kilómetros. Y, cómo no, lo hará en su viejo coche.

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