Veinte miradas a la esencia asturiana

Fotógrafos vencedores del certamen, junto al consejero Francisco Blanco, en la Laboral.
Fotógrafos vencedores del certamen, junto al consejero Francisco Blanco, en la Laboral. / DANIEL MORA
  • La sidra y el picu Uriellu conquistaron el I Premio de fotografía 'Paraíso natural'

  • El certamen, organizado por el Principado, contó con 830 participantes. Las imágenes ganadoras se exponen ahora en la iglesia de la Laboral

Desde los frondosos bosques de Redes hasta los acantilados de Cadavedo, los paisajes de Asturias tienen la potencia suficiente como para llenar de orgullo a sus habitantes y encandilar a los foráneos. De cara a hacer una pequeña colección de algunos de sus rincones y tradiciones, el Principado entregó ayer los premios a las 20 fotografías premiadas en el concurso 'Asturias Paraíso Natural'. Un certamen, según aseguran sus organizadores, que ha reunido más de 830 participantes de toda España e incluso del extranjero. «La idea era que los asturianos nos ayudasen a vender la región en imágenes. En el futuro, incluso, se podría organizar una pequeña colección con todos los ganadores», explicó el consejero de Turismo, Francisco Blanco, durante la entrega de premios en la iglesia de la Laboral

Las estampas ganadoras representan un hombre escanciando bajo la luna de Brañagallones y las primeras luces de la mañana sobre el Picu Urriellu. «Pocas cosas hay más características que nuestra sidra, si acaso la Santina», explica entre risas Manuel Ángel Suárez, primer premio en la categoría Patrimonio Cultural por su instantánea 'Brindando con la Luna'. «Estábamos disfrutando de una noche extraordinaria en Brañagallones y pensamos en aprovechar el contraluz de la Luna para hacer la foto. Después de echar unos pocos culinos por fin salió lo que buscábamos», recuerda. El premio, por tanto, es motivo de «tremendo orgullo» por la oportunidad de darle prestigio a su tierra. «Soy de Campo de Caso y amo mi tierra. Ya he tenido algunos premios, pero éste me hace una ilusión especial», subraya.

Carlos Alberto González resultó vencedor en la categoría Naturaleza y Paisaje. Suya es la instantánea 'Urriellu en llamas' que, lejos de inmortalizar una catástrofe natural, recoge las primeras luces de la mañana sobre el emblemático pico. «La noche anterior a tomarla hubo una ciclogénesis importante y yo solo tuve que madrugar para coger esa luz. Es una gran satisfacción verla recompensada», sostiene el autor. El resto de premiados se decantaron por molinos, fraguas, fabadas, paisajes costeros o cuevas naturales. La técnica y la paciencia, para la mayoría de los fotógrafos, fueron elementos clave para tomar las imágenes. «Yo me decanté por representar un martín pescador en las inmediaciones del río Bedón, en Llanes», relata Jorge Díaz, reconocido con un accésit. Para tomar la imagen del ave, petrificada en una pirueta aérea, Díaz echó mano de un reclamo y una barrera de infrarrojos. Así, cuando el pájaro apareció, la cámara tomó decenas de imágenes en apenas segundos. «Quedó bonita ésta».

La relación de premiados

Patrimonio Cultural. ‘Brindando con la Luna’, de Manuel Ángel Suárez (primer premio) y ‘Noche infinita en Cadavedo’, de Omar Huerta (segundo premio). Accésits: ‘Blue & Gold’, de Pablo Martínez; ‘Luces en el prerrománico’, de Daniel Feito; ‘Laboral’, de Pablo Baena; ‘Santuario de Covadonga’, de Pedro José García; ‘Alfar de Faro’, de Hernán Fernández; ‘Conservando las tradiciones’, de José Luis Morales; ‘Casco viejo’, de José Manuel Gonzalo y ‘Fabada’, de Ana López.

Naturaleza y Paisaje. ‘Urriellu en llamas’, de Carlos Alberto González (primer premio) y ‘El molín’, de Mar Pérez (segundo premio). Accésits: ‘The storm is coming’, de Carlos González; ‘Atardecer en los Alfilorios’, de David Álvarez; ‘Brumas’, de José Manuel Pérez; ‘El sonido del silencio’, de Omar Huerta; ‘Otoño en Redes’, de Julio Herrera; ‘Martín pescador’, de Jorge Díaz; ‘Asturias desde el mar’, de María Martín y ‘La hoja del bosque’, de Julio Herrera.

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