600 árboles para un nuevo bosque

La alcaldesa, a la izquierda, prepara la tierra para colocar su árbol en la nueva arboleda de la parroquia de Porceyo.
La alcaldesa, a la izquierda, prepara la tierra para colocar su árbol en la nueva arboleda de la parroquia de Porceyo. / FOTOS: JOAQUÍN PAÑEDA
  • Cientos de niños plantan en Porceyo los ejemplares que les regalaron en Mercaplana

  • «Vendremos a visitarlo y a coger castañas en invierno», aseguró Nora Álvarez tras dejar bien afianzado su castaño

«Cuando lo cogí en Mercaplana lo metí en una maceta más grande. Lo regaba casi todos los días, pero no mucho, no quería que se ahogara ya que en Asturias llueve demasiado, y lo puse en la terraza para que también le diera el sol». Esos fueron los pasos que siguió la pequeña María Fernández, de ocho años, para mantener con vida al cerezo que escogió el pasado mes de diciembre en el taller medioambiental del salón infantil navideño y que llevó ayer a su nuevo hogar en la parroquia de Porceyo. Como ella, cientos de niños plantaron ilusionados alrededor de 600 árboles en el nuevo bosque de La Viesca.

La alcaldesa, Carmen Moriyón, se sumó a esta jornada medioambiental y, tras escuchar con atención los relatos de los pequeños sobre los cuidados que habían dedicado a sus árboles, se dispuso, pala en mano, a cavar un hueco para el suyo. Así lo hizo también la gijonesa Nora Álvarez, de siete años, que con esfuerzo plantó su 'enorme' castaño. Un logro que consiguió gracias a su tía Blanca Rodríguez quien se dedicó durante estos meses a cuidar con esmero el castaño de su sobrina. «Vendremos a visitarlo y a coger castañas en invierno», comentaba entre risas mientras su sobrina presumía de que «mi arbolito es muy muy alto». No obstante, para ella lo mejor es que «gracias a la arboleda, los niños podrán tener un parque bonito».

Cerca de ellas estaba Conchi Calleja con su nieta Nora García y su perrita 'Lia'. «Voy a venir a ver el cerezo siempre que pueda, sé perfectamente dónde lo tengo plantado», explicaba la niña con firmeza. No acudieron solas a la cita, fuera del recinto de plantación estaba su abuelo, quien pese a su escasa movilidad estuvo animando a su nieta desde la distancia. «Estoy muy contenta porque gracias a él mi árbol está hoy aquí», afirmaba la pequeña.

Colaboración de Erasmus

Francia, Italia, Alemanía, Turquía, México, Polonia, Colombia, Hungría y Estados Unidos estuvieron presentes también en esta celebración a través de las manos de estudiantes Erasmus de la Universidad de Oviedo. «No todos los eventos que organizamos son viajes o fiestas. Tiene que haber actividades para que los alumnos extranjeros entren en contacto con el país en el que están», explicaba Iván Pascual, presidente del Grupo Erasmus de Asturias. Y que mejor que esta iniciativa. Con la misma intención acudieron los integrantes de la Asociación de Vecinos de San Andrés de la Pedrera. Pero éstos quizá sean los más afortunados pues Carmen Fernández, vocal de la asociación, vive justo en frente del nuevo bosque: «Me encargaré de cuidar los arbolitos y de vigilarlos bien», garantizó. Y apuntó un detalle: «Solo falta que coloquen unos bancos en el parque y las familias puedan venir a disfrutarlo».

En la inauguración del bosque de La Viesca hubo, a partes iguales, ilusión, energía y, sobre todo, vida. También personajes mitológicos, como La Guaxa, que además de animar la jornada fue revisando cada una de las plantaciones para comprobar que se había realizado correctamente. El susto se lo llevó un niño que no esperaba su visita y, de la impresión, cayó a un pequeño pozo. Sin mayores consecuencias.