El Comercio

Condenados dos empleados de una empresa de cobros por amenazar a un deudor

  • Deberán abonar una multa de 720 euros e indemnizar con otros 400 a la víctima por los daños morales causados con las formas empleadas

Dos empleados de una empresa de gestión de cobros han sido condenados por el juzgado de Instrucción número 1 de Gijón al pago de una multa de 720 euros por amenazar a un supuesto deudor. La jueza no solo impone a los procesados el abono de la sanción económica por un delito de amenazas, sino que les obliga a indemnizar al denunciante con 400 euros por los daños morales causados con las practicas utilizadas para conseguir que abonase la supuesta deuda que tenía contraída. Además, no podrán comunicarse ni acercarse al domicilio y ni al lugar de trabajo de la víctima en un radio inferior a los 300 metros, por contar con una orden de alejamiento.

Los condenados recurrieron la resolución judicial de primera instancia ante la Sección Octava de la Audiencia Provincial al considerar que se habían vulnerado sus derechos de presunción de inocencia. Sin embargo, el juez ha ratificado íntegramente la sentencia de Instrucción 1 al considerar que existen pruebas suficientes para respaldar la versión del denunciante, a la que se suma la declaración de una testigo que compareció en el juicio oral y confirmó el relato de la víctima.

«Pagará tu familia»

Al parecer, ambos procesados se personaron en el domicilio del ciudadano con la intención de cobrar una deuda. La empresa de mediación de impagos para la que trabajaban fue contratada por una tercera persona, a la que, supuestamente, el luego denunciante debía una suma de dinero. Cuando el hombre abrió la puerta de su casa, comenzaron a increparle y a amenazarle con expresiones como: «Esto no va a quedar así, o pagas lo que debes o te arrepentirás. Lo pagarás tú y también tu familia».

No era la primera vez que contactaban con él. Ya lo habían llamado en numerosas ocasiones por teléfono en los mismos términos amenazantes. El afectado interpuso denuncia en la Comisaría de la Policía Nacional, tras la que se inició un procedimiento judicial que acabó en el juicio celebrado el pasado mes de junio. Ahora, la Sección Octava de la Audiencia Provincial ha confirmado la sentencia.

No es la primera vez que la forma de proceder de los gestores de cobros acaba en los tribunales. En otra ocasión, llegaron a agredir en la calle de Donato Argüelles a un empresario de la construcción y a su hijo, a quienes reclamaban 48.000 euros. En aquella ocasión, los cobradores contaban con un amplio historial delictivo por robos, estafas, agresiones y falsificación de documentos. También se personaron en el piso de la víctima y le amenazaron «gravemente» si no pagaba lo que debía. El empresario llamó a la Policía pidiendo ayuda dados los derroteros que tomaba la situación. Los agentes acudieron al lugar, pidieron la documentación a los dos individuos y se fueron. Dos horas más tarde, cuando el constructor y su hijo salieron a la calle, les estaban esperando los cobradores de deudas, que les agredieron. Al hijo llegaron a causarle una profunda herida en la cabeza. Fueron condenados con pena de cárcel por el violento episodio.

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