La Policía de Gijón perseguirá a los autores de pintadas callejeras con multas de hasta 3.000 euros

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Pintada en la fachada del aparcamiento de Autosalón, vista desde el 'solarón', con uno de los pseudónimos que más se repiten por las calles de la ciudad. / FOTOS: PURIFICACIÓN CITOULA

  • Pretende erradicar la sensación de inseguridad que genera la masiva presencia de tinta en fachadas y mobiliario

Actúan encapuchados, en grupo y de madrugada para evitar testigos. Lo que empezó siendo algo residual en la ciudad se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para la Policía. Los cientos de pintadas que afean el casco urbano no solo influyen negativamente en el aspecto estético, sino que generan una importante sensación de inseguridad entre vecinos y visitantes. Lo saben bien las fuerzas de seguridad, que se han propuesto luchar con todos los medios a su alcance contra esta práctica cada vez más extendida en Gijón.

La conocida a nivel policial como teoría de los 'cristales rotos' evidencia que los signos de desorden, como acumulación de basura, pintadas o desperfectos en el mobiliario urbano genera una sensación de abandono que puede propiciar el aumento de la delincuencia en esa misma zona. El rápido arreglo de esas señales de deterioro, por pequeñas que puedan parecer, es crucial para evitar el aumento de delitos menores, como hurtos o robos.

En las juntas de seguridad que cada semana se celebran con la presencia de la Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil el preocupante asunto de las pintadas ya se ha puesto sobre la mesa. Urge tomar una solución y tomarla ya. Por ese motivo, desde el área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento se trabaja en la creación de un grupo de trabajo específico dedicado casi de forma exclusiva a perseguir a los vándalos que a diario dejan su impronta en fachadas de edificios, locales comerciales, instalaciones públicas, mobiliario urbano, esculturas e incluso troncos de árboles.

Sitios inverosímiles

«Se ha convertido en un auténtico problema en los últimos meses, solo hay que dar un paseo por las calles para darse cuenta de que está completamente lleno de pintadas, por todos los sitios y en los lugares más inverosímiles y de difícil acceso», señalan fuentes municipales, que se han marcado como objetivo a corto plazo identificar y sancionar a los responsables de las firmas que inundan Gijón, desde los barrios hasta la zona centro. Precisamente la calle Corrida es una de las más afectadas, aunque a día de hoy son muy pocas las vías de cualquier barrio que se libran de esta lacra.

En su mayoría se trata de nombres y pseudónimos de los autores de los actos vandálicos. La rivalidad por estampar el mayor número de firmas va en aumento. 'Koser', 'Moly' y 'Fumanchus' son algunas de las palabras que más se repiten y los que están en el punto de mira de los agentes, que ya podrían tener identificados a algunos de los vándalos.

Las fuerzas de seguridad quieren diferenciar entre los grafitis y las pintadas. Dibujos y pinturas como las de la punta Lequerica suponen una expresión artística difícilmente comparable a los garabatos que ensucian las paredes.

La Ordenanza Municipal de Protección de la Convivencia Ciudadana contempla sanciones económicas para toda aquellas personas que realicen pintadas en espacios públicos o privados (visibles estos últimos desde la vía pública). Las multas oscilan entre los 1.500 y los 3.000 euros, dependiendo de la ubicación y el tamaño. Se recoge en el capítulo de degradación visual del entorno urbano y en el artículo se especifica que «quedan excluidos los murales artísticos que se realicen con la autorización municipal o del propietario de la instalación.

El Ayuntamiento considera sancionable 'todo tipo de pintada, mancha, garabato, escrito, inscripción o grafismo, realizado con cualquier materia: tinta, pintura, materia orgánica o similares. Está también prohibido expresamente «rayar las superficies de cualquier elemento del espacio público, así como el interior o el exterior de equipamientos».

La ordenanza municipal detalla que en caso de que sean sorprendidos los autores de los desperfectos, «los agentes de la autoridad retirarán o intervendrán cautelarmente los materiales o los medios empleados». Además, «si por las características de la expresión gráfica, el material empleado o el bien afectado fuera posible la limpieza y la restitución inmediata a su estado anterior, los agentes conminarán personalmente a la persona infractora a que proceda a su limpieza, sin perjuicio la imposición de las sanciones que correspondan por la infracción cometida».

Infracción penal

«El Ayuntamiento, subsidiariamente, podrá limpiar o reparar los daños causados con cargo a la persona o personas responsables, y sin perjuicio de la imposición de las sanciones correspondientes», añaden. Cuando la pintada pueda ser constitutiva de una infracción penal, los agentes de la autoridad lo pondrán en conocimiento de la autoridad judicial competente. En la Policía Local trabajan ya para erradicar esta práctica vandálica cada vez más frecuente y que ha ensuciado la ciudad en los últimos tiempos.