El Comercio

La calle Vicaría será la primera en tener plataforma única para peatones y vehículos

En algunas zonas de la calle Vicaría la acera es prácticamente testimonial.
En algunas zonas de la calle Vicaría la acera es prácticamente testimonial. / PALOMA UCHA
  • La actuación, que se hará en colaboración con la ONCE y Cocenfe, será un modelo para el futuro Plan de Movilidad

Cimavilla es uno de los barrios de la ciudad que tiene más problemas de movilidad. No solo porque tiene una población muy envejecida, sino porque cuenta con fuertes pendientes, aceras estrechas y calles más angostas aún que se concibieron cuando todavía no existían los automóviles. Además, no está bien comunicada con el resto de Gijón, lo que obliga a sus habitantes a utilizar el vehículo privado. Sus características hacen de Cimavilla el escenario perfecto para implementar las primeras medidas como prueba piloto del futuro Plan Integral de Movilidad Sostenible y Segura de Gijón, en cuya elaboración están involucradas 77 entidades del municipio, bajo la dirección del jefe de Tráfico de Gijón, Ignacio Díaz.

Pero, ¿qué y dónde se pretende hacer? La intención es convertir la calle Vicaría en el primer caso de plataforma única en la ciudad, según explicó Díaz. Se trata de aplicar el modelo que se sigue en Burdeos, con una plataforma única para peatones y todo tipo de vehículos pero bajo la premisa de que es el peatón quien tiene la prioridad en todo momento. La acera puede tener un desnivel de dos centímetros respecto de la calzada, pero solo con la intención de dar mayor seguridad a las personas mayores y para servir como guía a los invidentes. Ignacio Díaz indica que con ese modelo «te das cuenta de que no hay ruido», es más, «es una ciudad completamente distinta. ¿Cómo cambiaría Gijón con plataforma única desde la Plazuela hasta el centro?».

La calle Vicaría servirá para comprobar los efectos que tendrá en la ciudad ese tipo de calle, con el objetivo de 'pacificar' las vías gijonesas al tiempo que se reducen la contaminación, los ruidos, el consumo energético y, lo que es más importante, la accidentabilidad, con el sano objetivo de llegar a 2024 con cero muertos y cero heridos graves por atropello.

Una señal poco habitual

«Vamos a hacerlo muy bien, contando con la ONCE, Cocenfe y otras entidades. Pretendemos que sirva como modelo, de tal manera que cuando un coche se introduzca en la calle Vicaría sepa claramente que la persona, vaya al paso que vaya, tiene prioridad. Si quiere cederte el paso, mejor, y si no quiere, vas detrás de ella», indica Ignacio Díaz. Por eso, en Gijón empezará a ser familiar una señal de tráfico prácticamente desconocida: la de prioridad peatonal o calle residencial, que indica que los peatones pueden utilizar toda la zona de circulación. Los juegos y los deportes están autorizados en ella, aunque los peatones no deben estorbar inútilmente a los conductores de vehículos. Es una señal habitual en las urbanizaciones asturianas.

Si el resultado de la prueba que se haga en la calle Vicaría es satisfactorio, ese modelo se podría ir extendiendo no solo por Cimavilla, sino por el centro de Gijón. Y se empieza por el Barrio Alto porque, a pesar de estar en pleno centro de la ciudad, no es en absoluto accesible, con calles, como la propia Vicaría, donde el ancho de la acera es en muchas ocasiones prácticamente testimonial. El Plan de Movilidad irá dictando las actuaciones a realizar.

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