El dueño de una constructora afronta 21 meses de prisión por abandonar una obra

  • La fiscalía le imputa un delito de estafa por dejar a medias la rehabilitación de una casa en Tremañes y apropiarse de 11.637 euros que le adelantaron

La Sección Octava de la Audiencia Provincial acoge mañana el juicio al gerente de una empresa constructora que supuestamente estafó 11.637, 65 euros a dos clientes que contrataron una obra de rehabilitación en su vivienda en Tremañes. El procesado afronta una condena de 21 meses de cárcel por un delito de estafa.

«Las negociaciones previas para la contratación verbal de la obra, la elaboración del presupuesto, la contratación y la supervisión de la misma en su ejecución fueron llevadas a cabo por el acusado, socio mayoritario y administrador único de la constructora, con un absoluto control de la empresa y de su marcha», señala la acusación pública en su escrito de calificación. El 5 de abril de 2014 se iniciaron los trabajos de rehabilitación, por lo que los propietarios de la vivienda hicieron dos pagos de 5.500 y 9.900 euros. «No obstante, en julio de 2014, el procesado se puso en contacto con los clientes, requiriéndoles de forma urgente el abono de 10.000 euros, ya que tenía problemas de liquidez y necesitaba dinero para poder continuar la obra, ante lo que éstos, para evitar la paralización de los trabajos, ingresaron en la cuenta de la constructora el dinero», prosigue la fiscalía.

Tras ello, «y ante dicho adelanto de metálico sin un progreso correlativo de la ejecución de la obra, los propietarios exigieron al acusado y a la empresa constructora que les proporcionaran facturas del material comprado y los gastos vinculados a los trabajos para controlar en el futuro adecuadamente los pagos, requerimiento de control que no fue del agrado del procesado y del que hizo caso omiso».

Dejar el tajo

«Sorpresivamente y sin mediar aviso alguno, el 30 de julio de 2014 ordenó a los trabajadores abandonar la obra, dejándola sin ejecutar en la mayoría de las partidas, inconclusa e inservible para el uso al que se pretendía destinar», señala el ministerio fiscal.

Después del abandono de la obra, «no respondieron a ninguna llamada y se quedaron con los 10.000 euros que había adelantado la propiedad, los cuales no fueron en ningún momento destinados al abono de coste alguno de la obra parcialmente realizada, ya que los trabajos tuvieron un coste tasado en 13.762 euros, que quedaban de sobra cubiertos con los 15.400 euros que habían sido abonados en junio de 2014».

«El abandono de la obra, además del dinero perdido, generó un gran trastorno a los denunciantes, quienes se vieron obligados a realizar una nueva contratación para culminar la rehabilitación con el retraso y molestias e inconvenientes que ello suponía y pese al quebranto económico sufrido», concluye la fiscalía. Además de los 21 meses de prisión, pide para el procesado el pago de una sanción de 24.000 euros y una indemnización de 11.637 euros.

Temas