El Comercio

Los jabalíes llegan hasta el centro de Gijón

El jabalí, poco antes de ser abatido por la Policía Local, en una calle del barrio de El Llano.
El jabalí, poco antes de ser abatido por la Policía Local, en una calle del barrio de El Llano. / SERENOS DE GIJÓN
  • La Policía Local abate a tiros a un paquidermo al que persiguió de madrugada desde Nuevo Gijón hasta El Llano

«Era cuestión de tiempo que llegasen al casco urbano. Llevamos años denunciando que estaban destrozando la zona rural, pero hasta que no se pasean por la ciudad parece que no se toma conciencia real del problema». Las lamentaciones parten de la Federación de las Asociaciones de Vecinos de la Zona Rural al ver el estupor causado por la persecución de un jabalí por las calles de El Llano la madrugada de ayer.

El paquidermo fue abatido por agentes de la Policía Local después de una larga persecución desde la calle Roncal hasta la confluencia de la avenida Schulz con la calle Mieres. Las investigaciones apuntan a que el animal accedió al casco urbano por la zona de Perchera-La Braña. Fue de hecho un vecino de Nuevo Gijón el primero que dio la voz de alarma pasadas las tres de la madrugada después de ver desde la ventana «un cerdo negro» campando a sus anchas por la calle Peña Ubiña.

Varias patrullas se trasladaron al lugar, pero después de un exhaustivo rastreo por las inmediaciones no dieron con el paquidermo. Creyeron que había regresado a las fincas de La Braña de las que probablemente salió. Pero nada más lejos de la realidad.

Dos horas después, un sereno alertaba del avistamiento. El jabalí había llegado hasta la calle Roncal, en el barrio de El Llano, para la estupefacción de los pocos testigos que a esa hora transitaban por la calle. Según apuntaron fuentes del área de Seguridad Ciudadana, varios conductores tuvieron que realizar maniobras evasivas para evitar al animal. Los peatones que se toparon con él, se cobijaron en portales. «Nunca se sabe cómo va a reaccionar y más aún al verse acorralado», explicaron desde el Ayuntamiento.

«Corría a gran velocidad»

La persecución policial desde un coche patrulla «resultó inicialmente fallida». El jabalí «corría a gran velocidad» por la calle Valencia y por la avenida Schulz en dirección al centro de la ciudad. Para entonces se unieron a la intervención otras dos patrullas de la Policía Local. Durante media hora trataron de darle alcance. Todos los intentos fueron fallidos, por lo que «ante la situación de riesgo creada», se optó por conducirle al parque del número 16 de la avenida Schulz, que fue acordonado antes de que los agentes procedieran a abatirle con sus armas reglamentarias.

«Escuchamos por lo menos ocho tiros. Cuando salimos a la ventana vimos un montón de policías, creímos que era un delincuente, aquello parecía una película de acción», relató María Josefa Rodríguez, vecina de la avenida Schulz.

La presencia del jabalí en plena ciudad se produce apenas una semana después de que tuviese lugar en Quintes y Quintueles la primera batida sin cupo como medida extraordinaria para controlar la superpoblación de suidos en respuesta a la reivindicación vecinal por los numerosos y cuantiosos daños que actualmente están causando.

«Parece que tienen más derechos los animales salvajes que las personas, hasta que no haya un problema grave no se va a solucionar nada. Además se adaptan al medio y ya no les importa la presencia de personas ni de coches, se están acostumbrando a vivir con la gente y eso es un verdadero problema», lamenta Soledad Lafuente, presidenta de la Federación de Les Caseríes.

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