Rachas de viento que arrancan raíces

Árbol derribado por el viento en el parque Isabel la Católica.
Árbol derribado por el viento en el parque Isabel la Católica. / D. Arienza.
  • Llegaron hasta los 66 kilómetros por hora y provocaron la caída de un gran árbol en Isabel la Católica, además de cascotes y carteles

Los bomberos tuvieron ayer que afanarse durante varias horas por las fuertes rachas de viento registradas, que alcanzaron picos de hasta 66 kilómetros por hora durante la tarde, según la información recogida por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Aunque no había alertas activadas, la fuerza del viento obligó a los técnicos municipales a intervenir en diversos puntos del municipio. Los destrozos más llamativos se produjeron en el parque de Isabel la Católica, donde cayó un árbol de grandes dimensiones situado en el entorno del parador Molino Viejo.

El viento también provocó desperfectos en la cubierta del pabellón de deportes de Perchera-La Braña, según explicaron fuentes del Cuerpo de Bomberos. Asimismo, tuvieron que desplazarse a El Natahoyo, ya cerca de Cuatro Caminos, para recoger los cascotes que se desprendieron de un edificio. Además, cayeron elementos de las fachadas de otros inmuebles, así como carteles y ramas en otras zonas. Por fortuna, no hubo que lamentar daños personales.

Alerta amarilla

En otros puntos de Asturias, también sopló con gran intensidad el viento. La mayor racha se registró en Cabo Busto, con 104 kilómetros por hora, según la información facilitada por la Aemet. La totalidad del litoral asturiano continúa hoy en alerta amarilla por riesgo de que se produzcan fenómenos costeros. La previsión es de viento del este y nordeste, que será fuerte en la costa con rachas muy fuertes.

A principios del pasado mes de febrero, las intensas rachas también dañaron el patrimonio verde gijonés. La zona más afectada entonces fue el Paseo de Begoña, donde los operarios de la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano (Emulsa) tuvieron que talar tres tilos a los que el viento había arrancado varias ramas. Los técnicos del área de Parques y Jardines concluyeron que estos árboles, plantados en la zona más próxima a la calle San Bernardo, estaban en perfecto estado de salud, pero los daños que les había causado el viento suponían un riesgo para los viandantes. En esa ocasión, los bomberos realizaron 26 intervenciones e en un fin de semana para recoger los destrozos causados por el aire y garantizar así la seguridad.