El director de El Musel asegura que Abogacía del Estado firmó los informes de la ampliación

José Luis Barettino, a su llegada a la Audiencia Nacional.
José Luis Barettino, a su llegada a la Audiencia Nacional. / NewsPhotopress
  • José Luis Barettino ha declarado como testigo en el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional | El propietario de la cantera de Aboño que no se utilizó asegura que tenía la licencia para su explotación

El director de la Autoridad Portuaria de Gijón, José Luis Barettino, que durante los años 2000 y 2015 ocupó el cargo de jefe del Departamento de Secretaría y Asuntos Jurídicos del puerto, ha asegurado que todos los informes que tenían que ver con la obra de la ampliación de El Musel siempre pasaban por Puertos del Estos y «estaban firmados por la Abogacía del Estado». Así lo indicaron los abogados de la acusación particular, Gemma Arbesú y Manuel Junquera, después de la declaración como testigo de Barettino ante la jueza Carmen Lamela, en el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional. Es más, el director del puerto rachazó la tesis planteada por el presidente de Puertos del Estado en 2006, Mariano Navas, que en su momento testificó que «el puerto iba por libre» en la gestión de la obra. Según Agustín Azparren, defensor del expresidente portuario Fernando Menéndez Rexach, Barettino indicó que «era imposible hacer nada sin el conocimiento de Puertos del Estado». También apuntó que la gestión de la obra se sometía a continuos controles de los tribunales de cuentas europeo y español, «y nunca se detectaron irregularidades».

Sí molestó a las acusaciones particulares que el actual director del puerto indicara que como secretario del consejo de administración no tenía voz ni voto y que tampoco recordaba el contenido de las deliberaciones. En cuanto a su papel de asesor jurídico de la Autoridad Portuaria de Gijón, apuntó que se ocupaba de asuntos diferentes a los de las obras, como son los de personal o calidad y excelencia.

Propietario de la cantera

Quien sí aportó datos clarificadores en su declaración de ayer fue Alfredo Álvarez Suárez del Villar, uno de los propietarios de la cantera conocida como 'el arquitecto', anexa a la propiedad de Hidrocantábrico que fue utilizada en la obra. En su caso, la cantera de 'el arquitecto' no fue explotada y eso a pesar de que, según declaró, en junio de 2005 ya tenía todas las licencias oportunas para obtener hasta cuatro millones de toneladas de cuarcita, un material idóneo para la obra de ampliación de El Musel. Alfredo Álvarez señaló que en dos ocasiones ofreció su cantera a la Autoridad Portuaria de Gijón, recibiendo como contectación que no intervenía en contratos entre particulares. También declaró que responsables de la UTE Dique Torres llegaron a medir la cantera y a negociar un precio, pero al final aseguraron que ya había solucionado el tema con otra cantera, como fue la de Perlora, propiedad de Tudela Veguín.

Otro de los testigo que pasaron hoy por la Audiencia Nacional fue Raimundo Abando, expresidente de la Autoridad Portuaria de Avilés, y que en su momento presentó una denuncia por supuestas irregularidades en la obra portuaria. Si bien no aportó nuevos documentos que respaldaran sus acusaciones, sí indicó que en 2013 un amigo suyo, dirigente de la constructora Ferrovial, le aseguró que antes de que la obra fuera adjudicada ya se sabía quiénes iban a ser las adjudicatarios de la ampliación.