El final de los trabajos de consolidación de Tabacalera se retrasa a principios de 2018

Estado actual de las obras en el complejo de Tabacalera.
Estado actual de las obras en el complejo de Tabacalera. / Paloma Ucha
  • Moriyón dice que las obras no condicionan sus usos futuros y que «sería un fracaso» que Cimavilla «no sienta el proyecto como propio»

Las obras de consolidación del edificio de Tabacalera están al 44% de ejecución, con trabajos ya certificados por un valor de 2,1 millones de euros. Tras la ralentización que supuso la aparición de nuevos restos arqueológicos, «los técnicos dicen que ahora se va a coger más ritmo», apuntó ayer en el Pleno la alcaldesa, que fijó el final de estos trabajos para «el primer trimestre de 2018». Inicialmente estaba previsto que concluyeran en agosto de este año. Estos días las tareas se centran en la cubierta y en la excavación de los sótanos.

En respuesta a una pregunta de Xixón Sí Puede, Moriyón garantizó que los trabajos que se están llevando a cabo «no condicionan para nada el uso que se vaya a dar a los espacios interiores». Se centran, remarcó, «en la consolidación pura y dura. Y a partir de ahora las opciones están abiertas». En los últimos meses, el Ayuntamiento ha llevado a cabo un proceso de participación sobre los usos que se debe dar al inmueble. Las conclusiones de este proceso se presentarán a mediados de mayo a los grupos municipales en la comisión de Cultura, junto a otro documento sobre las necesidades que tiene el sector de la industria cultural y creativa. A partir de ahí «tendremos que darnos un par de meses para ver cómo encajamos esa participación ciudadana en los planes que cada uno de los seis grupos tenemos para Tabacalera y ver si somos capaces de llegar a un acuerdo mayoritario». En función de lo que se decida se hará «una modificación del plan de obras» que afectará a la segunda fase de los trabajos, centrada en la adecuación interior y en «qué porcentaje de espacio se le da a cada cuestión».

La alcaldesa recordó que en su programa electoral Foro «creía que el proyecto que había diseñado el PSOE era válido, pero que podían incorporarse algunas cuestiones más como todas las necesidades del sector cultural y creativo». Sin embargo, recurriendo a un símil médico, apuntó cómo «aunque a veces veas que algo parece una apendicitis pides un escáner porque dudas y necesitas más pruebas para ver si te inclinas por operar o no». Ese escáner es el proceso participativo, «que nos ha de inclinar a todos a tomar la mejor decisión para ese espacio. A lo mejor cada uno tenemos que reconsiderar nuestras posturas».

Un revulsivo

Aunque al tomar el pulso a la ciudadanía «han aflorado necesidades que tienen los vecinos de Cimavilla, como espacios comerciales o un centro de salud», Moriyón advirtió que están ante «un continente en el que caben muchos usos, pero no cualquier uso». La alcaldesa entiende que el futuro de Tabacalera debe estar vinculado de un modo u otro a la cultura. «En el documento de conclusiones aparecen reflexiones interesantísimas y muy ambiciosas, que piden que Tabacalera sea un revulsivo para dar un giro a todo el ámbito cultural de Gijón. Y también se piden espacios comunes, ese auditorio que no tenemos, una sala para solucionar los problemas que tenemos con el Festival de Cine...», enumeró. Moriyón sí advirtió de que «sería un fracaso no conseguir que Cimavilla sienta esto como propio y que piensen que se han quedado fuera» del diseño de los usos.

El concejal Orlando Fernández, de Xixón Sí Puede, criticó que el plan de obras para la fase de consolidación que se está llevando a cabo en estos momentos «es un calco del proyecto básico para el Museo de Gijón» y reclamó «repensarlo y reorientarlo antes de que sea demasiado tarde» y entre en conflicto con los nuevos usos que surjan del proceso participativo. Preguntó además si para la rehabilitación del edificio son necesarias actuaciones que están previstas en el contrato, como la colocación de 10.800 metros cuadrados de pladur, «que es el equivalente cubrir 65 veces el suelo del salón de plenos del Ayuntamiento».

Y finalmente constató: «Hay inquietud en la ciudadanía sobre si las conclusiones del proceso participativo se van a quedar en un cajón».