Once mil euros para una ciclista por una caída en la glorieta de Rufo Rendueles

Una ciclista, sentada en la estructura con la que chocó la indemnizada, en la glorieta del Piles.
Una ciclista, sentada en la estructura con la que chocó la indemnizada, en la glorieta del Piles. / PALOMA UCHA
  • Condenan al Consistorio por las lesiones sufridas al chocar con la 'Rosa de los Vientos' de la isleta al apreciar deficiencias en la señalización

Fue un paseo en bicicleta que terminó en desastre. Tanto que el Ayuntamiento deberá abonar alrededor de 11.000 euros por las lesiones que sufrió la ciclista tras chocar con un elemento que actúa a modo de medianera, conocido por tener una rosa de los vientos representada en su superficie. Así lo acaba de dictaminar el juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Gijón, que estima parcialmente el recurso presentado por el afectado. Los hechos ocurrieron el 17 de julio de 2014, cuando la demandante circulaba con su vehículo por el carril habilitado para ciclistas en la avenida de Rufo García Rendueles, en dirección al río Piles. Eran las ocho de la tarde cuando la mujer, al llegar a la plaza interior de la glorieta -destinada al paso de peatones y ciclistas, ya que los vehículos van en superficie-, colisionó contra la pieza de hormigón que se encuentra en el medio.

Por esquivar a un niño

La víctima explicó a los policías locales que acudieron a socorrerla que había sufrido el accidente justo después de realizar una maniobra repentina para esquivar a un niño. Como consecuencia del impacto, la mujer se cayó de la bicicleta y sufrió diversas lesiones: traumatismo facial, luxación parcial de los incisivos superiores derechos y contusión en la rodilla izquierda. Tras realizarle una serie de pruebas, le colocaron una férula de yeso, que llevó durante seis semanas. Después de las cuales, tuvo que acudir a rehabilitación y permaneció casi tres meses de baja laboral. A pesar de ello, le quedaron secuelas, ya que presenta «una pérdida de diez grados con respecto a la movilidad de la rodilla derecha», tal y como recoge la sentencia.

El juez imputa al Ayuntamiento «la responsabilidad del siniestro», aunque con ciertos matices. Admite la tesis expuesta en el informe pericial aportado por la demandante. El documento subraya que la isleta -elevada 18 centímetros-, «debido a su diseño, posición en la plaza, forma y color, pasa totalmente inadvertida a los peatones y ciclistas». Asimismo, pone de relevancia que «el bordillo de granito que la rodea perimetralmente es de color gris, muy similar al del resto del pavimento de la plaza».

Los policías locales que intervinieron también calificaron como «peligroso» el obstáculo contra el que chocó la ciclista. De hecho, señalaron que no era la primera vez que ocurría un accidente por la misma causa. Pero el juez entiende que la mujer tuvo su parte de culpa porque debía circular a un máximo de cinco kilómetros por hora y sus lesiones revelan que iba a más velocidad.

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