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Esteban Aparicio e Ignacio Díaz, ayer, en rueda de prensa. / JORGE PETEIRO

El Plan de Movilidad cerrará Cimavilla a los coches y restringirá su acceso al centro

  • Limitará la velocidad a 20 kilómetros por hora hasta Laviada y La Arena y encarecerá el precio para aparcar a los no residentes. Los barrios serán áreas 30

Cimavilla será territorio vedado para los vehículos. El acceso en coche a la zona centro, Laviada y La Arena se restringirá con trabas como la limitación de la velocidad a 20 kilómetros por hora y el encarecimiento de las plazas de aparcamiento en rotación para los no residentes. Y en el resto de los barrios -con la ronda Sur (A-8) como frontera- esa limitación será de 30 kilómetros por hora a a excepción de unas vías rápidas transversales a 50 kilómetros por hora para conectar la zona periurbana y rural con el centro y poder atravesar la ciudad.

Esos son los tres ámbitos que aparecen definidos en el modelo estratégico del Plan de Movilidad de Gijón 2018-2024. Un documento de trabajo que va a traer mucha cola, pues se marca como objetivo conseguir que en los próximos seis años se invierta la pirámide de la movilidad en la ciudad, de forma que el coche se coloque en el último peldaño y el peatón en el primero. Una meta ésta que a día de hoy parece utópica y requiere «un cambio de mentalidad» de muchos ciudadanos, según reconocieron ayer el jefe de Tráfico del Ayuntamiento, Ignacio Díaz, y el concejal de Seguridad Ciudadana, Esteban Aparicio, durante la presentación de este nuevo diseño de movilidad que será debatido con las 78 entidades que integran el Foro de la Movilidad con vistas a validarlo -con las modificaciones oportunas- en junio.

La primera novedad es que Cimavilla se convertirá en Zona de Prioridad Residencial. Un espacio donde el acceso en coche estará limitado a residentes, servicios de transporte público y emergencias. Lógicamente, se permitirá el acceso al aparcamiento bajo el Cerro. Los vehículos deberán dar prioridad allí a los peatones en todo momento y adaptarse a la velocidad de éstos. Para lograr esta transformación del barrio alto se defiende la realización de actuaciones importantes para su peatonalización con plataforma única.

En un segundo nivel se definirá un área de coexistencia que abarcará todo el centro, Laviada y La Arena. No existirá restricción de paso como en el barrio alto, pero se mantendrán zonas exclusivas para residentes, otras para no residentes y otras de compatibilidades de usos. En esta zona de coexistencia la velocidad estará limitada a 20 kilómetros por hora y se eliminarán los flujos transversales de circulación. Aunque el plan no considera imprescindibles los carriles-bici en este ámbito, sí los habrá en determinadas vías.

El resto del área urbana, una zona extensa de la ciudad que incluye el barrio de Nuevo Roces, tendrá una limitación de la velocidad general a 30 kilómetros por hora con medidas de pacificación del tráfico adecuadas a ese fin. Su diseño prevé facilitar el acceso al centro de la ciudad desde la zona periurbana y rural, para lo que se establecerán unas vías transversales en las que se permitirá excepcionalmente alcanzar los 50 kilómetros por hora. La nueva jerarquía viaria definirá por tanto una red radial que conectará la ronda Sur (A-8) con el ámbito central de prioridad no motorizada (los barrios del centro, Laviada y La Arena) junto a una serie de ejes transversales o concéntricos que atenderán la movilidad entre distritos y que absorberán el tráfico rodado este-oeste que en la actualidad se mueve por el centro.

Para desincentivar el uso del coche particular en los desplazamientos con destino el centro urbano, fomentar la «movilidad personal y de ciclistas» y «recuperar el espacio público ocupado por los vehículos actualmente» se plantean otras medidas complementarias no exentas de controversia. El planteamiento es revolucionario y afecta a todos los elementos de la movilidad. Así por ejemplo se propone la creación de una red perimetral de aparcamientos disuasorios para evitar que el coche acceda al centro dando a cambio servicios lanzadera.

Carriles específicos

El nuevo modelo no es ajeno al plan de vías ni a la existencia del metrotrén y por ello plantea la creación de un gran nodo intermodal en el entorno de El Humedal. Además, los transportes públicos tendrán carriles específicos al considerar prioritario darle facilidades. Esto hará necesaria una completa reordenación de las líneas de EMTUSA. Entre las mejoras para los autobuses urbanos se incluyen desde una línea circular para dar servicio a Cimavilla y la zona centro hasta un servicio exprés a Nuevo Roces.

Asimismo, destaca la propuesta de ampliación de la zona ORA a los barrios limítrofes con inclusión de zonas verdes, azules y rojas y diferentes tarifas. Al servicio del nuevo modelo de movilidad y transporte también se propone crear una red de itinerarios peatonales accesibles, más espacio para bicis, acciones de comunicación con zonas de actividad económica como la Milla del Conocimiento o los polígonos industrial y un nuevo planteamiento de la carga y descarga.

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