El Comercio
Consolación Fernández.
Consolación Fernández.

Pulseras para luchar contra la mutilación genital femenina

Una equis encerrada en un rombo. Este es el dibujo que aparece en todas las pulseras que vende la asociación Mundo Cooperante. Simboliza a una mujer privada de su libertad sexual. «Están hechas por mujeres exmutiladoras, que han dejado el oficio del corte para tener un trabajo propio y remunerado», explicó ayer Carmen Ramón, voluntaria de la entidad solidaria, en el puesto instalado en la Carrera de la Mujer. Otras pulseras, rosas en este caso, dan nombre a una asociación dedicada a confeccionar pelucas para enfermas de cáncer sin recursos.

Para ello, utilizan el pelo que donan personas altruistas. Como Nidia Sánchez, que decidió cortar treinta centímetros de su melena en Las Mestas. «El año pasado conocí esta iniciativa y quería donarlo porque es una buena causa», señaló. «Hoy ha sido un éxito. Cortamos, al menos doce. Y algunas mujeres ya nos trajeron las coletas cortadas», apuntó la peluquera Noelia Menéndez.

Una solidaridad que también mostró Consolación Fernández, la persona de mayor edad inscrita. A sus 88 años y enferma de cáncer de piel, repitió logro. «Este año me costó porque hacía mucho calor y hace dos meses rompí una rodilla», apuntó. Su dorsal tenía el número 016, como el resto, que es el teléfono de atención a las víctimas de violencia de género

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