58.600 gijoneses soportan cada día niveles de ruido superiores al umbral permitido

Cruce de Pablo Iglesias con Ramón y Cajal, uno de los dos puntos con viviendas expuestas a más de 75 decibelios por el día. / J. PAÑEDAGráfico
Cruce de Pablo Iglesias con Ramón y Cajal, uno de los dos puntos con viviendas expuestas a más de 75 decibelios por el día. / J. PAÑEDA

Entre las 7 y las 19 horas 29.074 viviendas están sometidas a más de 65 decibelios, máximo que fija la ley y límite de tolerancia según la OMS

IVÁN VILLAR GIJÓN.

Una de cada cinco viviendas de Gijón está expuesta por el día a un ruido superior a los 65 decibelios que fija como objetivo de calidad acústica para zonas residenciales el Real Decreto 1367/2007, que desarrolla la Ley del Ruido de 2003, de acuerdo con el límite de tolerancia marcado por la Organización Mundial de la Salud. Según el mapa elaborado para el Ayuntamiento por la ingeniería Audiotec, que actualmente se encuentra en fase de exposición pública, en total son 29.074 viviendas las que se ubican en espacios que registran niveles por encima de lo recomendado para el horario que va de las siete de la mañana a las siete de la tarde. Esto equivale a algo más de la quinta parte del parque residencial de Gijón, estimado en 137.399 hogares. La cifra es un 40% superior a las 20.720 viviendas que superan esos mismos 65 decibelios en horario vespertino (de 19 a 23 horas), aunque está por debajo de las 38.087 que exceden el nivel de ruido máximo recomendado para las noches (de 23 a 7 horas), fijado en 55 decibelios.

Según el estudio realizado por Audiotec, la superficie del concejo expuesta por el día a más de 65 decibelios asciende a 11,83 kilómetros cuadrados, que equivalen al 15% del territorio municipal. Si el dato se reduce a los espacios residenciales, y más en concreto al sonido que incide en las fachadas de los edificios -para elaborar el mapa se colocaron receptores adosados a los inmuebles a una altura de cuatro metros sobre el suelo-, la población afectada por este exceso de ruido se estima en 58.598 habitantes, un 21,1% del censo. Hay 102.000 gijoneses (37%) mucho más afortunados, que en horario diurno perciben del exterior menos de 55 decibelios. Otros 115.000, se mueven entre 55 y 65 decibelios, rozando el límite legal.

Por las noches, el número de vecinos que superan los niveles recomendados para zonas residenciales se eleva hasta los 76.782, casi 18.000 más. El motivo es que aunque en ese horario el tráfico, principal fuente de ruido según los técnicos, se reduce, también se aplica un límite más restrictivo que rebaja el objetivo ideal hasta los 55 decibelios. Un 27,7% de la población los supera. El descanso es más sencillo para los 126.000 vecinos expuestos en sus casas a menos de 50 decibelios. El resto, 73.200, soportan de once de la noche a siete de la mañana entre 50 y 55 decibelios.

En todos los barrios

Dado que las viviendas afectadas por un exceso de ruido representan algo más de la quinta parte de las que existen en la ciudad, su distribución es muy amplia. Casi en cualquier barrio se pueden encontrar calles con vecinos expuestos por el día a más de 65 decibelios procedentes del exterior. Ocurre en Gran Capitán, Brasil y la avenida de la Argentina, en La Calzada; en Honesto Batalón, Óscar Olavarría y Escultor Sebastián Miranda, en Cimavilla; en Mariano Pola, avenida de Galicia y Juan Carlos I, en El Natahoyo; en Eleuterio Quintanilla, Juan Alvargonzález y Saavedra, en El Llano; en Manso, Doctor Aquilino Hurlé, Vicente Innerarity, Enrique Martínez y Leopoldo Alas, en La Arena; en Feijoo y Usandizaga, en El Coto; en Antonio Cabanilles, en Ceares; en Guipuzcoa, Cataluña y Severo Ochoa, en Pumarín; en Carretera Carbonera, Carretera del Obispo, San Juan, Antolín de la Fuente y Juan Muñiz Zapico, en Contrueces; en Gloria Fuertes, en Viesques; en Salvador Allende, en Roces; en la avenida de los Campones, en Tremañes; y lo mismo ocurre en Uría, Menéndez Pelayo, Marqués de San Esteban, Magnus Blikstad, carretera Vizcaína, Prendes Pando, Orán... Y así hasta más de un centenar de calles. Además de las viviendas, principalmente unifamiliares, más próximas a las vías de alta capacidad que atraviesan el concejo: la autovía del Cantábrico (A-8), la autovía minera (AS-I, con especial impacto a su paso junto a Mareo), y la autovía industrial (AS-II, sobre todo al inicio de su trazado en sentido Oviedo, entre la glorieta ubicada junto al Marieva y la gasolinera).

Diferentes estratos

Entre los vecinos afectados por el ruido exterior hay distintos estratos. De los más de 58.000 que no disfrutan de una calidad acústica adecuada, hay casi 10.000 cuyas viviendas no solo están expuestas por el día a más de 65 decibelios, sino que incluso superan los 70. Se trata fundamentalmente de edificios ubicados en torno a las principales avenidas y ejes viarios del casco urbano, especialmente en el centro y en las entradas y salidas de la ciudad. En el mapa del ruido las fachadas de los inmuebles que soportan este nivel de ruido aparecen destacadas en rojo, color que en unos casos se limita a unas manzanas concretas pero en otros se extiende por toda una calle.

Un ejemplo de la primera situación sería Anselmo Solar. En gran parte de esta vía el nuevo mapa del ruido de Gijón recoge una incidencia sobre las viviendas de 65 decibelios, pero el nivel se eleva a 70 en el tramo que va de Donoso Cortés a Feijoo y vuelve a hacerlo a la altura del cruce con Don Quijote. En Príncipe de Asturias se alcanzan los 70 decibelios en la esquina con Brasil -un complejo cruce para el tráfico- y también a la altura de Cuatro Caminos. En Juan Carlos I, en los edificios más próximos a su paso bajo Príncipe de Asturias. En la AS-248, entre la glorieta de La Coría y la de El Llano. En la avenida de Castilla, desde la esquina con Ezcurdia hasta la avenida de la Costa. En el Muro, en las inmediaciones de Castilla, a la altura de Menéndez Pelayo, junto al Náutico y al inicio de Ezcurdia. En Emilio Tuya, entre Canga Argüelles y Aguado. En Constitución, en la zona de los institutos y entre Río Eo y Ramón Areces. Y en Marqués de Casa Valdés, desde Capua hasta La Playa.

Ezcurdia

Una de las calles que aparece dibujada con más intermitencias entre zonas que superan los 65 y los 70 decibelios es Ezcurdia, que alcanza sus máximos en su inicio junto al Muro, en las inmediaciones del parque de la Fábrica del Gas -de Premio Real a Menéndez Pelayo-, entre Castilla y Pintor Orlando Pelayo y a la altura de El Molinón.

Otros puntos concretos donde los niveles soportados están por encima de los 70 decibelios son la plaza del padre Máximo González, el inicio del puente de Carlos Marx a la altura de la carretera Vizcaína y el entorno de la glorieta de La Guía.

El listado de grandes ejes con un ruido más constante a lo largo de todo su trazado, esto es, donde de acuerdo a las mediciones realizadas predomina claramente la exposición a niveles superiores a los 70 decibelios, lo conforman la avenida del Llano, Ramón y Cajal, la avenida de la Costa, Pablo Iglesias, Manuel Llaneza y Pérez de Ayala. A ellos se suman otras calles destacadas en rojo en el mapa del ruido como Rodríguez San Pedro, Mieres, Balmes, Munuza, Felipe Menéndez, Leoncio Suárez y Roncal.

Hay dos localizaciones muy específicas en las que el estudio ha detectado niveles que superan incluso los 75 decibelios. Una de ellas es un bloque residencial ubicado en Pablo Iglesias frente al Instituo Gerontológico Astur, el antiguo sanarorio de El Carmen. La otra, un edificio situado en la calle Dorotea, en pleno polígono industrial de Los Campones.

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