El presunto violador a la denunciante en el juzgado: «No es abuso sexual, es frescura»

El presunto violador a la denunciante en el juzgado: «No es abuso sexual, es frescura»

El acusado de drogar a una mujer para forzarla a mantener relaciones íntimas se encaró con ella en los pasillos del Palacio de Justicia tras el juicio

E. C. GIJÓN.

Aunque el juicio se celebró a puerta cerrada, las partes se encontraron en los pasillos del Palacio de Justicia. El acusado de haber abusado sexualmente de una joven tras haberle echado un antihistamínico en la bebida se encaró con ella tras la celebración de la vista. «¿Podemos hablar de lo ocurrido?», le preguntó, hablándole a varios metros de distancia. La mujer, que estaba acompañada por varias testigos de la acusación particular, se opuso. La negativa desató la ira del encausado: «Abuso, abuso... No es abuso sexual, es frescura», manifestó elevando el tono de voz para que la denunciante pudiera escucharle.

En ese momento, los abogados salieron de la sala y la letrada de la defensa salió con su representado al exterior de la sede judicial. Este episodio ofrece indicios sobre la tensión vivida durante el juicio. La acusación particular solicita una condena de siete años por los abusos sexuales y tres más por un delito de hurto, ya que, según su escrito de calificación, el investigado se llevó dos móviles valorados en 672 y 235 euros y cincuenta euros en efectivo de la vivienda de la mujer. Según la Fiscalía, el encausado conoció a la denunciante en un pub de la ciudad el 17 de octubre de 2015 y, en un momento de descuido, introdujo un antihistamínico en la bebida alcohólica que tomaba ella. Así, consiguió que la joven, aturdida por la sustancia, accediera a que la acompañara a su domicilio, donde llegó a perder el conocimiento.

No recuerda lo ocurrido

Esta circunstancia fue aprovechada por el procesado, quien mantuvo relaciones sexuales completas con ella mientras se hallaba inconsciente y sin poder impedirlo. Se despertó alrededor de la una de la tarde. Estaba en la cama, desnuda. Se percató de que la puerta del piso estaba abierta y también echó en falta los móviles y el dinero. Pero le era imposible recordar lo que había ocurrido.

«La mujer no llegó a sufrir lesiones físicas por la agresión dado el estado de inconsciencia en que se encontraba», aunque fue atendida en el Hospital de Cabueñes, según la Fiscalía. Además, solicita para el acusado la prohibición de acercarse a menos de 200 metros de la joven, la participación en programas de educación sexual y una indemnización de 7.100 euros para ella.

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