Acepta seis meses de cárcel tras reconocer que tenía empleadas irregulares en un club de alterne

El juez le impone al gerente del negocio, ubicado en Guimarán, abonar una multa de 1.440 euros por un delito contra los trabajadores

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

El gerente de un club de alterne de Guimarán (Carreño) acusado de tener a siete chicas trabajando en situación irregular aceptó ayer los cargos que pesaban sobre él y acató una condena de seis meses de cárcel y una multa de 1.440 euros. El acuerdo entre el procesado y el representante del ministerio fiscal evitó que se celebrase el juicio, previsto en la Sección Octava de la Audiencia Provincial, en Gijón.

El hecho de que no se desarrollase la vista oral evitó que tuviesen que declarar las exempleadas del negocio, que esperaban en los pasillos del Palacio de Justicia gijonés a ser citadas por el magistrado Bernardo Donapetry.

La acusación pública solicitaba para el acusado, vecino de Cangas de Narcea, una condena de un año y medio de cárcel, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena y el pago de la multa por el delito contra el derecho de los trabajadores.

Las mujeres fueron descubiertas tras una inspección de la Guardia Civil en mayo de 2016

Prohibido abrir otro

Fue la Guardia Civil la Comandancia de Gijón la que realizó la inspección en el local a las once de la noche del 26 de mayo de 2016. «En el curso de la inspección en materia de empleo y Seguridad Social efectuada por Inspección de Trabajo, junto con miembros de la Brigada de la Policía Judicial, se pudo comprobar que el acusado regentaba el club de alterne Prendes y tenía a once trabajadores, de las cuales siete eran mujeres que no estaban dadas de alta en la Seguridad Social y una de ellas carecía, además, de la pertinente autorización administrativa para trabajar».

La condena impuesta por el juez no contempla la prohibición de poner en marcha un negocio de similares características.

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