El acusado de apuñalar a su pareja en Roces la dejó morir «agonizando»

Familiares de Silvia Hernández durante un acto de repulsa en el Ayuntamiento, dos días después de su muerte. / D. MORA

La Fiscalía pide 22 años de prisión y 10 de libertad vigilada para el presunto asesino de Silvia Hernández, hallada muerta en su casa en 2016

G. POMARADA GIJÓN.

La Fiscalía pide 22 años de prisión y diez de libertad vigilada, con prohibición de residir en Asturias, para el hombre de 46 años acusado de asesinar a su pareja, Silvia Hernández, de 34. Los hechos sucedieron la madrugada del 13 de marzo de 2016 en una vivienda de la calle Carpinteros, en el barrio de Roces. Según defiende el Ministerio Fiscal en su escrito, la pareja, que mantenía una relación desde 2012, se dirigía hacia las dos y media de la madrugada a su domicilio en Roces cuando iniciaron una acalorada discusión en la calle. El acusado, Celestino G. V., 'Tino', habría llegado a proferir la amenaza de «hija de puta, te voy a matar». Una vez dentro de la vivienda, la pareja continuó con la discusión. Hasta que el hombre cogió un cuchillo de cocina de 22 centímetros con una hoja metálica dentada de 11,5 centímetros. La Fiscalía apunta que Celestino G. V. «se lo clavó al menos en dos ocasiones, en la zona torácica y a nivel de la línea axilar». La mujer habría permanecido «aún con vida, tumbada sobre la cama sin poder levantarse, agonizando» durante el domingo día 13, sin que el hombre procediese «a llamar a los servicios médicos ni a prestarle ningún tipo de auxilio, hasta aproximadamente las 6.17 horas del lunes 14, cuando llamó a los servicios de emergencia», detalla el escrito del Ministerio Fiscal. Previamente, Celestino G. V., «con el objetivo de aparentar que la mujer aún se encontraba viva, cogió su teléfono móvil y realizó una llamada al suyo propio». Ese mismo día, el presunto asesino fue detenido y, hasta la fecha, permanece en prisión provisional.

A la pena de cárcel y libertad vigilada, la Fiscalía añade sendas indemnizaciones de 60.000 euros para los padres de la joven y otros 3.000 para su abuela. Se da la circunstancia de que Silvia Hernández tenía reconocido un grado de discapacidad psíquica del 70%. La pareja había presentado desde 2013 cinco denuncias cruzadas por agresiones y sobre ambos habían pesado órdenes de alejamiento. El entorno de la pareja señala el alcohol como una de las causan recurrentes de las disputas.

El juicio se celebrará en la sección tercera de la Audiencia Provincial de Oviedo, encargado de los delitos de violencia sobre la mujer, en los próximos meses y ante un tribunal con jurado.

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