Afronta siete años de prisión por atracar un banco y retener a nueve personas en Gijón

El presunto atracador, en el momento de su detención.
El presunto atracador, en el momento de su detención. / Damián Arienza

El procesado se sentará mañana en el banquillo de los acusados

EFE

La Fiscalía de Área de Gijón solicita una condena de siete años y tres meses de prisión para el acusado de intentar atracar un banco el pasado mes de marzo en la avenida de la Constitución de Gijón, donde retuvo a nueve personas hasta que fue reducido por la Policía.

El escrito de conclusiones del Ministerio Público de cara a la vista oral, que se celebrará mañana en el Juzgado de lo Penal número 1 de Gijón, señala que el acusado entró en la oficina de La Caixa con un gorro en la cabeza, una braga en el cuello y gafas de sol y, esgrimió una pistola que llevaba oculta en su ropa. "Esto es un atraco, dame el dinero, dame el dinero", afirmó el atracador a la vez que apuntaba al resto de empleados y clientes que se encontraban en la entidad sin dejarles abandonar la misma, según la Fiscalía.

El acusado, una vez que se apropió del dinero, se dirigió a una de las empleadas a la que apuntó con el arma y le dijo que le abriera la puerta de la caja fuerte a lo que a mujer respondió que no tenía las llaves, momento en que la amenazó con dispararle.

En ese momento la persona encargada de la caja abrió la puerta del búnker mientras el acusado amedrentaba al resto de personas que permanecían inmóviles diciéndoles que las iba a matar.

Cuando la Policía entabló conversación con el acusado para que depusiera de su intento, liberara a los rehenes y se entregara, este exigió cinco gramos de heroína y cinco de cocaína y, fruto de la negociación, liberó a cinco mujeres.

Poco después los agentes colocaron en la puerta una bolsa simulando que contenía la sustancia que exigía el acusado y, cuando se agachó para recogerla, se abalanzaron sobre él y lo inmovilizaron.

Posteriormente los agentes liberaron a las otras cuatro personas que todavía permanecían en el interior de la sucursal y a consecuencia de esta intervención un agente sufrió lesiones de las que sanó en cuatro días.

El dinero que el acusado se había apoderado del interior de la entidad financiera ascendía a 5.820 euros y el arma que portaba el acusado era una pistola semiautomática detonadora de doble y simple acción, que puede adquirirse libremente por mayores de edad.

En la petición de pena de la Fiscalía, en la que concurren las agravantes de reincidencia y disfraz en el robo con intimidación en grado de tentativa, se solicita además para el acusado una indemnización de 100 euros para cada uno de los nueve rehenes por daños morales.

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