«Estábamos justo en el precipicio, pero en ese momento no piensas en el peligro»

Agentes de la Policía Nacional evitan un suicidio en el Cerro de Santa Catalina de Gijón
Carlos de Antón, Fernando Carrizo, Iván Buselo y Alba Álvarez.. / Damián Arienza

«Logramos salvar al chico 'in extremis'», dicen los policías que el domingo evitaron un suicidio en el Cerro

Olaya Suárez
OLAYA SUÁREZGijón

«En este tipo de intervenciones no lo piensas en el momento, haces lo que tienes que hacer... es luego, cuando llegas a casa y asimilas lo que ocurrió, cuando te das cuenta del alcance». Los cuatro agentes de la Policía Nacional que el domingo evitaron in extremis que un joven de 22 años se tirase desde el Cerro de Santa Catalina explican que las asistencias humanitarias «están a la orden del día, tanto, que con el paso de los años y las experiencia que te da el trabajo vas desarrollando una cierta psicología para enfrentarte a casos complicados», señalan Carlos de Antón e Iván Buselo, agentes veteranos de la Brigada de Seguridad Ciudadana que intervinieron en Cimadevilla con los agentes en prácticas Fernando Carrizo y Alba Álvarez.

El chico sufría «un momento personal muy complicado porque acababa de romper una relación sentimental de bastante años, llevaba cuatro días sin comer y estaba muy obcecado». «Nos avisó un amigo de las intenciones que tenía y cuando lo localizamos estaba muy cerca del Elogio, quitándose la ropa al lado del precipicio para saltar; nos acercamos, intentamos tranquilizarlo y empatizar con él, pero no atendía a razones y saltó», relatan. Fue ahí, en décimas de segundo, cuando Carlos de Antón se abalanzó y consiguió retenerlo, justo en el momento en el que se precipitaba. A continuación, sus tres compañeros intervinieron para sujetarlos a ambos.

«Estábamos justo en el precipicio, pero en ese momento no piensas en el peligro, lo único en lo que te fijas es en lograr que la persona no se tire», señala De Antón, que justo hace un año participó en el mismo lugar para rescatar a un hombre que se arrojó desde los pies del Elogio en una silla de ruedas. Sobrevivió, aunque con graves secuelas.

«Todavía hay ciudadanos que creen que la Policía tiene una labor represora, cuando la realidad es que en nuestro día a día de trabajo lo más habitual son las intervenciones de carácter humanitario», considera Iván Buselo, quien añade que «rara es la jornada de trabajo en la que no ayudemos a una persona mayor desorientada, de esos casos se dan muchísimo». También en intentos de suicidio o suicidios consumados. «Muchas veces llegamos cuando es tarde, pero si estamos a tiempo, hacemos todo lo imposible y lo que esté en nuestro alcance», dicen.

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