Alerta por el aumento de melanomas

La dermatóloga Susana Mallo explica las características del melanoma a una paciente en su consulta de la Casa del Mar. / PALOMA UCHA
La dermatóloga Susana Mallo explica las características del melanoma a una paciente en su consulta de la Casa del Mar. / PALOMA UCHA

Los dermatólogos han diagnosticado en cinco meses 66 casos en Gijón, casi tantos como en todo 2015 | Es el tipo de cáncer de piel menos frecuente, pero preocupa que aparezca cada vez más en gente joven. Gijón se suma a la campaña Euromelanoma

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

Las cifras asustan hasta a los propios dermatólogos. Y eso que reconocen que, detrás del elevado número de diagnósticos de melanoma que se está produciendo en el Área Sanitaria V desde hace tres años, está sin duda una mayor concienciación de los pacientes, que acuden a los especialistas ante la más mínima sospecha. Más consultas conlleva por tanto más diagnósticos. En los cinco primeros meses de este año se detectaron en Gijón 66 melanomas. Son casi tantos como en todo 2015, cuando se identificaron 73 casos. Desde ese año, la cifra no ha hecho más que aumentar. En 2016 fueron 117 y el año pasado, 152. De media, unos doce diagnósticos mensuales. «Y cada vez gente más joven, que es lo que nos preocupa», apunta Susana Mallo.

Eso demuestra, señala la dermatóloga, que no ha calado en las nuevas generaciones la importancia de una adecuada protección frente a la radiación solar. Algo básico y que se tratará de inculcar a los más pequeños en las charlas y actividades que, con motivo de la campaña Euromelanoma -que este año se celebrará desde ayer, días 11 de junio, hasta el viernes 15- se llevarán a cabo en varios centros escolares de la ciudad. Durante esa semana también se realizarán consultas de cribado, aunque la demanda es tan elevada que, a los pocos días de abrir la cita previa, ya se habían completado las 50 previstas en Gijón.

Con todo, los profesionales siguen insistiendo en la importancia de realizar autoexploraciones de los lunares una vez al mes para ver si estos cambian de tamaño, color o forma. Porque el melanoma, el menos frecuente de los cánceres de piel pero el de mayor mortalidad, tiene una probabilidad de en torno al 90% de curarse si se detecta en estadíos incipientes.

Como también insisten en la importancia de una correcta fotoprotección solar. «Nos cuesta mucho hacer entender a la gente que tomar el sol no es solo tumbarse en la playa, que caminando por la orilla, estando en el parque con los niños o incluso yendo a comprar el pan se están exponiendo a los rayos del sol y que deberían ir bien protegidos». Con ropa, cuanto más oscura mejor, sombrero o gorro y protección solar. Para el fototipo de piel predominante en Asturias, el tipo 1 y 2, se recomiendan cremas con una factor de protección «entre el 30 y el 50», que deben aplicarse media hora antes de la exposición y renovarse cada dos o tres horas. Pero, advierte, «no son una licencia para poder estar todo el día en la playa». Hay que evitar las horas centrales del día. Es decir, entre las doce y las cuatro de la tarde. Y desterrar el uso de las cabinas de bronceado. «No es cierto que preparen la piel para el sol. Son tan perjudiciales para el cáncer de piel como el tabaco para el cáncer de pulmón».

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