Alicia en el país de los Playmobil

Alicia en el país de los Playmobil

Las charangas llenaron el Jovellanos con fantasía, humor y una gran puesta en escena | Los Tardones y Perdíos de los Nervios sorprendieron con sus disfraces mientras los Cruzaos de Ceares participaron por primera vez en el concurso

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Como ya avisaban las charangas desde hace unas semanas, todo trabajo es poco para preparar los diez minutos de actuación en el Jovellanos. Aunque pueda sonar a tópico futbolístico, los clásicos «hay charangas que se esmeran mucho» o «el nivel es más alto cada año que pasa» quedaron ayer sobradamente demostrados en la primera jornada del concurso más emblemático del antroxu gijonés. Los cinco primeros concursantes ofrecieron color, humor y una variada temática para deleitar al público gijonés, que ya había demostrado sus ganas de charanguismo aguantando estoicamente bajo el frío polar para conseguir sus entradas.

Como maestros de ceremonias volvieron a ejercer los representantes de Escenapache, tremendamente cómodos en su particular universo creado para estas galas. El costumbrismo astur y los guiños subidos de tono contentaron al público, que les ovacionó en numerosas ocasiones entre pase y pase de las charangas.

En lo relativo a las actuaciones, el espectáculo dejó varios titulares. El primero, en relación a la actuación que abrió el concurso, que corrió a cargo de una formación sin experiencia en el certamen. Los Cruzaos de Ceares tuvieron la difícil tarea de abrir fuego y, con todo, lo abordaron con ganas y humor. «Somos muy malos, ya lo sabemos. Pero aquí venimos a pasar un buen rato», afirmaron antes de empezar su espectáculo ante la risa del público.

Cruzaos de Ceares debutaron hablando de su estreno y de Cataluña. «El referéndum el tribunal lo suspendía. No importó un carajo. El 1-O Cataluña votó y vaya la que se armó».
Cruzaos de Ceares debutaron hablando de su estreno y de Cataluña. «El referéndum el tribunal lo suspendía. No importó un carajo. El 1-O Cataluña votó y vaya la que se armó». / PALOMA UCHA

Quizás una de las puestas en escena más celebradas fue la de Los Tardones, que dieron vida a una granja de Playmobil con unos notables disfraces y una trabajada escenografía. «Es difícil ser Playmobil en la época actual. No puedes mandar mensajes ya que no tienes pulgar. Y tengo miedo a que mi novia me deje por un Geryperman», cantaron animados durante su actuación, que también contó con guiños a Rajoy y Bárcenas.

Los Tardones recrearon una granja de Playmobil y hablaron de la vida de los muñecos, corrupción y Cataluña. «Es difícil ser Playmobil en la época actual. No puedes mandar mensajes ya que no tienes pulgar y tengo miedo a que mi novia me deje por un Geyperman».
Los Tardones recrearon una granja de Playmobil y hablaron de la vida de los muñecos, corrupción y Cataluña. «Es difícil ser Playmobil en la época actual. No puedes mandar mensajes ya que no tienes pulgar y tengo miedo a que mi novia me deje por un Geyperman». / PALOMA UCHA

Los vigentes campeones del concurso, Folixa pa Toos, tampoco escatimaron en medios y coreografía. En esta ocasión, la charanga apostó por recrear el Jorobado de Notredame aunque, más bien, en este caso, fue el Jorobado de Xixón. Tan gijonés se hizo que «cogieron un pisín en Montevil, tuvieron dos hijinos y acuden al Molinón cada domingo». Puigdemont y el conflicto catalán, como no podría ser de otra forma, también protagonizaron las letras de Folixa y, en general, de todas las charangas.

Folixa pa toos. Un espectáculo en el que el Jorobado de Notredame se hizo playu. «Cogió un pisín en Montevil, tuvo dos hijinos y acude al Molinón cada domingo».
Folixa pa toos. Un espectáculo en el que el Jorobado de Notredame se hizo playu. «Cogió un pisín en Montevil, tuvo dos hijinos y acude al Molinón cada domingo». / PALOMA UCHA

Un paraíso con polución

Los Acoplaos, por su parte, también participaron en esta primera jornada de concurso con una puesta en escena de fantasía: Alicia en el País de las Maravillas que, por azares del destino, acaba en Gijón en su búsqueda de la Reina de Corazones. Aunque la joven acaba cautivada por el ambiente gijonés también hay cabida a unos cuantos toques de atención sobre los problemas de la ciudad. «El paraíso está en Gijón, aunque ya vi los coches llenos de polución: siempre pagan los del montón», cantaron durante su turno.

Los Acoplaos. Alicia acaba en Gijón en su búsqueda de la Reina de Corazones y, al final, decide quedarse. «El paraíso está en Gijón, aunque yo ya vi los coches llenos de polución: siempre acaban pagando los del montón», cantaron sobre la contaminación, otro de sus temas.
Los Acoplaos. Alicia acaba en Gijón en su búsqueda de la Reina de Corazones y, al final, decide quedarse. «El paraíso está en Gijón, aunque yo ya vi los coches llenos de polución: siempre acaban pagando los del montón», cantaron sobre la contaminación, otro de sus temas. / PALOMA UCHA

Para reivindicar los derechos del colectivo LGTB, Perdíos de los Nervios ofrecieron un colorido espectáculo protagonizado por decenas de hombres ligeros de ropa, afiliados al cuero brillante y a las gafas de aviador. «Yo no quiero un guapito, prefiero un oso peludito», clamaron ante un público entregado. «Me dicen raro y me miran de lado. España y sus banderas... ¡tú saca la que quieras! La mía es multicolor», finalizó la charanga. Hoy, a partir de las 19 horas, toca el turno de las seis charangas restantes. El listón, como habrán comprobado, está alto.

Perdíos de los nervios reivindicaron los derechos del colectivo LGTB. «Me dicen raro y me miran de lado. España y sus banderas... ¡tú saca la que quieras! La mía es multicolor».
Perdíos de los nervios reivindicaron los derechos del colectivo LGTB. «Me dicen raro y me miran de lado. España y sus banderas... ¡tú saca la que quieras! La mía es multicolor». / PALOMA UCHA

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