«Las antiguas escuelas serían un edificio buenísimo para remodelar como sede vecinal»

Marta de la Paz Martínez, ayer, en Porceyo./J. PAÑEDA
Marta de la Paz Martínez, ayer, en Porceyo. / J. PAÑEDA
Marta de la Paz Martínez. Presidenta vecinal de Porceyo

«Internet llega de manera nefasta. Necesitamos que mejoren la conexión y también más autobuses los fines de semana»

ÓSCAR PANDIELLOGIJÓN.

A sus 47 años, Marta de la Paz Martínez encara el ecuador de su segundo mandato como presidenta de la asociación de vecinos San Félix de Porceyo. Nombrada en 2011, ha compaginado ese cargo con múltiples actividades: miembro del AMPA del colegio de sus hijos, del consejo escolar de La Laboral, de la junta del Colegio de Procuradores... Todo ello, siendo madre de una familia numerosa. «Me gusta ayudar en todos los sitios en los que puedo», afirma entre risas.

-Este fin de semana homenajean a los mayores de Porceyo.

-Es la única fiesta que hacemos desde la asociación y allí es muy importante. Lleva más de veinte años y la dinámica se mantiene: misa por los socios fallecidos, comida, homenaje a dos de nuestros mayores y música, que es lo que la gente pide. Aunque se denomine fiesta de la tercera edad, lo cierto es que es un festejo enfocado a reunir a la gente y generar convivencia.

-¿Es cada vez más difícil reunir a los vecinos y hacer comunidad en la zona rural?

-En las parroquias hay un grave problema en ese aspecto. A los 14 años bajaba a Gijón en el autobús y allí veía a mis vecinos a diario. Ahora la vida evolucionó, todo el mundo se mueve en coche y eso hace que nos veamos de pascuas en ramos. Llevas una vida tan acelerada que muchas veces no tienes tiempo para hacer comunidad.

-Alejándonos de lo festivo, ¿cuáles son las principales preocupaciones de los vecinos?

-Tengo una espinita clavada porque me gustaría que antes de acabar mi mandato pudiésemos tener un buen local social adecuado a las necesidades y no uno parcheado a salto de mata. No es que el que tenemos no sea digno, pero hay unas antiguas escuelas sin uso que son edificios buenísimos para remodelar. No solo para nosotros, sino para todas las asociaciones de la parroquia: agrupación coral, grupo de baile, la comisión de festejos... Todo ello con un salón de actos en condiciones.

-¿Y con el transporte público?

-Es cierto que desde hace unos años tenemos autobús cada veinte minutos de lunes a viernes, pero los fines de semana solo hay uno chiquitín de la CTA. No hay ningún servicio más a Porceyo. Además de los vecinos que no disponen de coche, tenemos una residencia de la tercera edad, el Lar de Noega, y hay gente y trabajadores que los fines de semana lo tienen muy difícil. No es que me pongan veinte autobuses, pero al menos dos por la mañana y dos por la tarde es lo que pedimos junto con el Lar de Noega.

-¿Alguna cosa más?

-Hay un tercer caballo de batalla que es el saneamiento. Hay tres pequeñas obras de las que estamos pendientes. En la zona que linda con Tremañes, en Pinzales y en La Ería.

Relevo generacional

-¿Sigue el movimiento vecinal con fuerza para conseguir sus objetivos y renovarse?

-Tengo un contacto muy cercano con la FAV y creo que hay relevo generacional y nuestra función sigue teniendo fuerza. Hay chicos jóvenes que quieren participar como en nuestra comisión de festejos, que es joven, dinámica y emprendedora. Sin embargo, hay que involucrarse mucho. Este año me metí en un lago con la comisión de los presupuestos participativos y en el consejo de distrito, que me han robado la mitad del año. Pero bueno, al final lo doy como bien empleado.

-¿Cómo valora la experiencia de los presupuestos participativos?

-Fue muy provechosa. El año pasado, pese a que ya funcionaban, todo estaba muy en el aire. Ahora ya es otra cosa. Es muy difícil hacer entender a la gente que parte del dinero de la ciudad va a emplearlo el ciudadano. Las asociaciones de vecinos tenemos que implicarnos al 200% para que funcione y la gente se movilice. Después está nuestro cuarto gran problema: internet. Nos llega de manera nefasta y conectarse es una odisea. No solo tienes que movilizar a los vecinos y que se adapten a las nuevas tecnologías sino que hay problemas de conexión.

-¿Optará a un tercer mandato?

-Ahora no me lo planteo. Me quedan dos años para pensarlo y lo que no voy a hacer segura es eternizarme en el puesto. Y aunque esté siendo un año de trabajo duro, no estoy quemada.

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