Arcelor activará hoy los nuevos filtros de su acería para rebajar las emisiones de gases

De abajo a arriba y de izquierda a derecha, Leonor Castrillón (Universidad de Oviedo), José Angel Álvarez (Poago), Eusebio Ortega (San Andrés de los Tacones), María Jesús Fernández (Veriña), Emilio Martínez (Jove), Francisco Javier Rodríguez y Juan Díaz (Pervera), Gabriel Rodríguez (edil de Carreño), Margarita Álvarez (Arcelor), Braulio Suárez (Arcelor), Jesús Fernández (técnico municipal del Ayuntamiento de Gijón), José Ramón Cotalero (Monteana) y Alberto Carrero (Arcelor). Estrenaron el Consejo de Relaciones con la Comunidad de Gijón. / E. C.
De abajo a arriba y de izquierda a derecha, Leonor Castrillón (Universidad de Oviedo), José Angel Álvarez (Poago), Eusebio Ortega (San Andrés de los Tacones), María Jesús Fernández (Veriña), Emilio Martínez (Jove), Francisco Javier Rodríguez y Juan Díaz (Pervera), Gabriel Rodríguez (edil de Carreño), Margarita Álvarez (Arcelor), Braulio Suárez (Arcelor), Jesús Fernández (técnico municipal del Ayuntamiento de Gijón), José Ramón Cotalero (Monteana) y Alberto Carrero (Arcelor). Estrenaron el Consejo de Relaciones con la Comunidad de Gijón. / E. C.

La siderúrgica crea un órgano de participación de las parroquias aledañas a su factoría que analizará incidencias ambientales y se reunirá cada tres meses

MARCOS MORO GIJÓN.

Una semana después de presentar su plan de mejora ambiental para el próximo quinquenio, la siderúrgica Arcelor constituyó ayer un nuevo órgano de participación vecinal para las parroquias aledañas a su factoría gijonesa. Un órgano denominado Consejo de Relaciones con la Comunidad (CRC) de Gijón, que se reunirá con carácter trimestral para analizar incidencias ambientalese indicadores de contaminación. También para intercambiar información de todo tipo y dar cauce a las preocupaciones, demandas e incluso quejas de quienes están expuestos más directamente a la contaminación que genera la actividad industrial de la empresa.

Según explicó la compañía a través de un comunicado «es un órgano propuesto por ArcelorMittal Asturias para la coordinación de sus relaciones con sus grupos de interés y análisis de las expectativas del entorno de su factoría de Gijón, especialmente en lo referente al ámbito del impacto de su actividad en el medio ambiente y en el marco de su política de desarrollo sostenible». La siderúrgica remarca que se trata de un foro para el intercambio de información, de carácter asesor y exento de carácter ejecutivo, por lo que las decisiones que se adopten en su seno «serán inicialmente consultivas y no vinculantes».

El Consejo de Relaciones con la Comunidad de Gijón, que se reunió ayer por primera vez en las oficinas de Arcelor en Gijón ha quedado integrado por tres representantes de la siderúrgica: la directora de Medio Ambiente de la compañía en Asturias, Margarita Álvarez; el director de la asesoría jurídica, Braulio Suárez, y el director de comunicación, Alberto Carrero. También figura en este nuevo órgano una representante de la Universidad de Oviedo, la catedrática de Ingeniería Química y Tecnologías del Medio Ambiente.

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Habrá asimismo representantes permanentes de los ayuntamientos de Gijón y Carreño y dirigentes vecinales de las parroquias rurales aledañas a la planta gijonesa. La participación vecinal se ha limitado por la parte gijonesa a las asociaciones de San Martín de Veriña, Vegas Bravas de Poago, Monte Areo de Monteana, Santa Cruz de Jove y San Andrés de los Tacones. Y por la parte carreñense se cine al colectivo de San Juan de Pervera,

La compañía constituirá en enero otro órgano similar para el área de influencia de su factoría avilesina.

En la reunión constitutiva de este consejo se aprobó el reglamente de funcionamiento y debatió, entre otros asuntos, el plan de mejora ambiental para las plantas asturianas presentado recientemente y el análisis de la actividad e impacto en el medio ambiente de la acería de Gijón, con especial atención al proyecto de inversión en dicha instalación que se podrá en marcha de forma continua a partir de hoy. Se trata del nuevo sistema de electrofiltros de la acería que permitirá reducir desde ya los niveles de emisión de gases de 100 mg/Nm3 a 20 mg/Nm3.

Esta tecnología alemana, según remarca la multinacional, contribuirá no solo a cumplir con la exigente nueva normativa, sino que permitirá adelantarse a las que previsiblemente se impondrán en los próximos años. Combinará el actual sistema 'wet scrubber' de aspiración, lavado y depuración de gases generados en el proceso de afino del acero en los convertidores de la acería con un nuevo sistema de electrofiltros que emitirán un gas aún más depuradora a la atmósfera.

Los vecinos participantes salieron mayoritariamente «satisfechos» de este primer encuentro. El CRC de Gijón volverá a reunirse en el 14 de marzo de 2018. En el orden del día estará la presentación del proyecto de remodelación de las baterías de cok de Gijón.

214 millones de euros

La multinacional siderúrgica dio a conocer la semana pasada en La Granda (Gozón) un plan de mejora ambiental para sus plantas asturianas, que conlleva inversiones por valor de 214 millones de euros en los próximos cinco años para reducir a la mitad la contaminación de aérea, acústica e hídrica. El plan contiene 26 proyectos que abarcan las mejoras de los dos sínter, los hornos altos, las nuevas baterías de cok gijonesas, la acería, el parque de carbones de Aboño y otras medidas para aumentar la eficiencia energética. Se pretende reducir el 70% de las emisiones en polvo en las dos factorías.

El objetivo de la dirección de la empresa es que al final del quinquenio 2018-2022 hayan bajado un 56% las emisiones de gases y partículas a la atmósfera, la intensidad de los ruidos y los productos y desechos vertidos a las aguas. En cuanto a las llamadas emisiones difusas se pretende que se reduzcan al 50%.

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