Arcelor tendrá que reducir sus emisiones un 40% y Tudela Veguín y EdP más del 70%

La alcaldesa de Gijón, el consejero de Infraestructuras y el edil David Alonso, en el debate que moderó Paloma Llanos. / AURELIO FLÓREZ

La alcaldesa fija para septiembre u octubre la aprobación del Plan de Movilidad, «que priorizará el transporte sostenible»

IVÁN VILLAR GIJÓN.

El Principado prevé aprobar a lo largo del próximo semestre las nuevas autorizaciones ambientales integradas para la factoría de ArcelorMittal en Gijón, la cementera de Tudela Veguín y la central térmica de EdP en Aboño. Según aseguró ayer el consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Fernando Lastra, en todas ellas «se exigirá una importante reducción de emisiones a la atmósfera», que será del 40% en el caso de los sínter A y B de la siderúrgica y de más del 70% para las otras dos instalaciones. Así consta en las comunicaciones remitidas a estas empresas, que ahora podrán presentar las alegaciones oportunas.

La directora general de Prevención y Control Ambiental, Elena Marañón, puntualizó que se trata de porcentajes medios, pues variarán en función del tipo de foco emisor y las tecnologías disponibles para cada uno. La reducción no se limitará únicamente a las partículas en suspensión, sino a todos los contaminantes. El cumplimiento de las nuevas exigencias medioambientales será progresivo, por lo que «podremos llegar a tener una primera reducción ya el año próximo, que sería mayor en 2020 y 2021 en función de los nuevos equipos que incorporen», dijo Marañón.

El anuncio sobre los requerimientos que recogerán las nuevas autorizaciones ambientales de estas tres grandes industrias tuvo lugar en un debate público sobre calidad del aire en Gijón organizado ayer en la Escuela de Comercio por Xixón Sí Puede y en el que además del consejero participaron la alcaldesa, Carmen Moriyón, y el edil David Alonso. El origen de la contaminación fue uno de los puntos centrales de discusión. Lastra, entre quejas de parte de los representantes vecinales presentes entre el público, recordó que los estudios de modelización realizados por el Principado señalan que «en términos generales» el porcentaje más alto de partículas PM10 corresponde al tráfico (55% el urbano y 9% el de vías autonómicas y nacionales), si bien añadió que en la zona oeste predominan las procedentes de la industria (70%), especialmente de procesos siderúrgicos y otros relacionados con la combustión. «La fuente emisora se llama sínter y esa es la realidad en la que tenemos que actuar. Por eso cada vez que determinamos una nueva autorización ambiental exigimos a su titular que aplique las mejores tecnologías posibles para la reducción de emisiones. Y es lo que vamos a hacer ahora».

El consejero defendió el valor de establecer «una relación seria» con la industria para encontrar soluciones «dialogadas, pero exigentes y rigurosas», frente a un modelo basado únicamente en la «coacción». Rechazó que se deba hablar de una dicotomía «empleo o medio ambiente», porque «la respuesta es empleo y medio ambiente».

Coordinación

Moriyón remarcó la importancia de «la coordinación entre administraciones» y destacó los avances en vigilancia ambiental de las empresas. «Hace cinco años no estaban ni clasificadas. Hoy sabemos que hay 145 potencialmente contaminadoras, el Ayuntamiento ha pasado de limitarse a ver documentos a realizar inspecciones 'in situ' en colaboración con el Principado y estamos a punto de cerrar un convenio por el que nos distribuiremos cada administración un determinado número de empresas para revisar con medios propios». Sobre la acción de la propia industria indicó cómo «siempre estábamos hablando del sínter de Arcelor y se vio que no estábamos equivocados y ahora anuncia inversiones. Y también señalamos los problemas del carbón en el puerto, provocando una crisis institucional en toda regla, y de tres años para acá es la primera vez que la Autoridad Portuaria incluye en su plan de empresa y su presupuesto partidas para cuestiones ambientales como la pavimentación de la trasera de la EBHI o los apantallamientos». Sobre la posibilidad de cubrir los almacenamientos de graneles, señaló que «no tenemos criterios que nos lleven a apoyarlo o rechazarlo. El objetivo es que el Puerto evite los problemas de las nubes, con las medidas que considere oportunas».

En cuanto al impacto del tráfico, admitió que «puede ser lo que más pese en la zona este. Pero no le achaquemos los problemas que tenemos en el oeste, a pesar de los camiones que van a El Musel por Príncipe de Asturias y que se desviarán por los nuevos accesos que ya se están construyendo. Ahí la contaminación viene de la industria». Señaló en cualquier caso que «no podemos eludir nuestra responsabilidad» y anunció que «en septiembre u octubre» se aprobará el nuevo plan de movilidad, «que dará prioridad al transporte más sostenible».

David Alonso señaló que «nadie quiere que Arcelor cierre o se vaya, pero si somos rigurosos con una cafetería que no tiene salida de humos, tenemos que abordar con la misma tranquilidad las obligaciones de la industria. Aplicar la misma tabla para todos». En cuanto al tráfico, señaló que «no es el que contamina por las noches», aunque apuntó su compromiso «con el plan de vías, la mejora de las cercanías ferroviarias y las peatonalizaciones, incluso reversibles».

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