Arcelor retirará 7.000 toneladas de tierra contaminada de las baterías de cok

Desmontaje de las baterías de cok en las instalaciones de Arcelor en Gijón. / DAMIÁN ARIENZA
Desmontaje de las baterías de cok en las instalaciones de Arcelor en Gijón. / DAMIÁN ARIENZA

Tiene hidrocarburos, benzo(a)pireno y naftaleno, y será llevada a un vertedero en Veriña

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Los responsables de la factoría gijonesa de Arcelor han detectado suelos contaminados en el área de subproductos de la instalación de baterías de cok de Veriña. Por ello, han solicitado la descontaminación voluntaria del suelo afectado, unas 7.000 toneladas de tierra.

Según los análisis realizados por la siderúrgica, se constató que se habían superado los niveles genéricos de referencia considerados máximos para la protección de la salud humana en tres sustancias: hidrocarburos totales, benzo(a)pireno y naftaleno. El Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) publicó ayer la correspondiente resolución de la Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente aprobando el proyecto para recuperar la zona afectada.

Las 7.000 toneladas de tierra contaminada serán llevadas en camiones al vertedero de Arcelor en la antigua 'Cantera de dolomía', ubicada en terrenos de la propia factoría, en Veriña. No obstante, previamente será necesario acondicionar el vertedero para que pueda albergar los residuos, así como contar con la correspondiente autorización para ello.

El proyecto elaborado por la empresa prevé varias actuaciones para evitar que, en el proceso de retirada y manipulación de la tierra afectada, se pueda ocasionar la contaminación de aguas de escorrentía o vertidos accidentales. Así, está previsto que se ejecuten cunetas perimetrales protegidas con zanjas interiores. Además, se contará con dos depósitos temporales de 7.000 litros de capacidad cada uno para la recogida de las aguas interiores de la zona a excavar, que se extraerán mediante bombeos. Dichas aguas serán transportadas en camión cisterna a una estación depuradora de aguas residuales (EDAR), para su tratamiento. La resolución del Principado apunta que los materiales que se empleen para rellenar el hueco excavado deberán estar exentos de contaminación.

Todas estas labores serán vigiladas y controladas según un plan propuesto por la propia Arcelor. No obstante, el seguimiento ambiental de los trabajos será llevado a cabo por una entidad acreditada por la Entidad Nacional de Acreditación (Enac), que realizará los correspondientes controles, con especial incidencia en los residuos de la excavación, los lixiviados y las aguas subterráneas.

Sin riesgo

Una vez culminada esa recuperación voluntaria de los terrenos, la entidad acreditada por la Enac llevará a cabo una certificación de la calidad de los suelos y las aguas subterráneas que verifique la consecución de los objetivos del proyecto. Todos esos datos deberán ser incluidos, además, en una memoria final, junto a la citada certificación y un nuevo análisis del terreno que «determine que los suelos han dejado de suponer un riesgo inadmisible para la salud humana».

Las viejas baterías de cok de Veriña ya han sido derribadas y la empresa está a la espera de los permisos necesarios para acometer la construcción de las nuevas instalaciones. El documento ambiental del proyecto de reiniciado de la actividad, elaborado en junio de 2016, ya indica que durante la fase de explotación de la nueva coquería la contaminación potencial al suelo tendrá un impacto moderado, que «sería aplicable únicamente al caso de ocurrencia de un suceso adverso, situación para la que se han definido tanto medidas de prevención como de evitación». Las mayores alteraciones se prevén por vertidos accidentales de líquidos y sólidos procedentes de las instalaciones, aunque la coquería «dispondrá de una impermeabilización consistente en una capa de hormigón, que evitará la afección directa al suelo. Únicamente podría producirse en el caso de que dicha impermeabilización se encontrase deteriorada».

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