«La asamblea demostró que el socio del Grupo quiere estabilidad», dice Corripio

Antonio Corripio. / J. PAÑEDA
Antonio Corripio. / J. PAÑEDA

Los críticos mantienen su intención de promover una moción de censura, porque «lo único que pasó es que se aprobaron unos presupuestos»

I. VILLAR GIJÓN.

Agradecido por la masiva participación, y con la victoria ya reposada, el presidente del Grupo Covadonga, Antonio Corripio, señalaba ayer como principal conclusión de la asamblea celebrada el sábado que «los socios quieren estabilidad, y así nos lo han demostrado con su voto, dando un espaldarazo a esta junta directiva para que podamos seguir trabajando en los proyectos que recogía nuestro programa». Los presupuestos de la entidad para este año, cuya aprobación Corripio había ligado a su continuidad en el cargo, salieron adelante con 2.493 votos a favor y 1.566 en contra en una votación en urna que se prolongó durante ocho horas. En abril, con votación a mano alzada, la primera versión de las cuentas, que contemplaba la entrada de nuevos socios y una subida de cuotas menor de la aprobada ahora, fue rechazada por 401 en contra frente a 350 a favor.

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«Una de las lecturas que hacemos de este récord histórico de participación es que lo que deciden quienes están físicamente presentes en la asamblea se diluye cuando se abren otras posibilidades al socio, con un método que se adapta más a lo que demandan», apuntó. En este sentido recordó que «la participación es algo que va en el ADN de esta directiva» y avanzó su intención de que en el futuro se puedan modificar los estatutos para permitir, por ejemplo, votar a través del teléfono móvil o el ordenador, siempre mediante certificados u otros mecanismos que garanticen «que no hay posibilidad de fraude». Del mismo modo, defiende la emisión de las sesiones en directo a través de internet y aspira a que «también los socios puedan preguntar o participar desde fuera, sin necesidad de estar presentes en la asamblea. Ahora su implicación en las decisiones sociales es escasa, pero el sistema que tenemos tampoco ayuda».

Borrón y cuenta nueva

Tras el refuerzo que le ha supuesto el resultado del sábado, y superadas ya las asambleas que habían sido anuladas por orden judicial, Corripio llama a «hacer borrón y cuenta nueva y mirar al futuro con ilusión. Lo que toca ahora es trabajar por el club y, entre todos, construir el Grupo que queremos». Como reto más inmediato destaca la preparación de una nueva asamblea para que los socios decidan sobre la compra de la finca de La Torriente. También la adecuación de un espacio definitivo para el ajedrez -previsiblemente en una zona del pabellón sur- y encontrar «la mejor ubicación posible» para que el mus, el parchís y la sala de televisión dejen de compartir dos espacios para tres actividades. «Son cuestiones que, aunque parezcan baladíes, para muchos socios son muy importantes». Este mismo mes, además, prevé que vea la luz la nueva web de la entidad y en el horizonte está «crear una 'app' que permita implantar las nuevas tecnologías en el día a día, para facilitar a los socios sus relaciones con el club, desde el tema de accesos al pago por canchas y servicios».

El principal portavoz del sector crítico, Melchor Fernández, evitó identificar el resultado como un respaldo de los socios a Corripio. «Lo que se aprobaron fueron unos presupuestos. Las opciones personales que tome el presidente son otra cosa», indicó. Reiteró su intención de seguir adelante con la puesta en marcha de una moción de censura. En la asamblea anunció que se reservaba su derecho a iniciar acciones legales contra el formato de votación elegido.

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