Asturias mira al cielo

El eclipse, tal y como se vio en Gijón./FOTOS: CITOULA
El eclipse, tal y como se vio en Gijón. / FOTOS: CITOULA

Los amantes de la astronomía pudieron disfrutar de un eclipse de sol parcial a pesar de que algunas nubes amenazaban con ocultárselo

JESSICA M. PUGA

No es frecuente en Asturias tener un cielo despejado como el que se pudo disfrutar ayer a lo largo y ancho de la región. Playas llenas hasta la bandera y termómetros sobre los 30 grados auguraban una noche de cielo despejado, ideal para mirar al firmamento, con el añadido de que, durante unos minutos, la Luna taparía al Sol y el fenómeno sería visible, aunque solo parcialmente, desde España. Fue una lástima que solo en Estados Unidos se pudiera ver este en todo su esplendor, porque pocas noches tan idóneas hay en Asturias para mirar al cielo a la hora en la que se empieza a esconder el astro rey.

Decenas de personas contactaron con el Centro de Interpretación de la Naturaleza Monte Deva para confirmar que, efectivamente, los miembros de la Sociedad Astronómica Asturiana Omega (una docena de ellos se citaron ayer) estarían en el enclave gijonés. Además de ellos, una veintena de aficionados a la astronomía y curiosos no dejaron pasar la oportunidad y, poco después de las ocho de la tarde, recogieron los bártulos de la playa, el merendero y el parque para poner rumbo a Deva. La hora apremiaba, pues estaba previsto que el eclipse fuera visible durante unos veinte minutos antes de la puesta del sol, es decir, entre las 20.40 y las 21 horas. La mala noticia fue que las únicas nubes que tapaban el cielo gijonés anoche estaban en el oeste, justo a la altura en la que se pone el Sol. «Qué lástima, porque el cielo estuvo despejado hasta las ocho de la tarde», apuntaba Santiago Gándara, vicepresidente de Omega, que explicaba asimismo que eligieron como base de operaciones el Centro de Interpretación de la Naturaleza del Monte Deva porque los árboles restan visibilidad al observatorio. Aún así, el eclipse de sol parcial se pudo ver desde Asturias sin mayores problemas. En Gijón, en concreto, hasta en tres ocasiones, cuando Lorenzo lograba zafarse de la nubosidad. «¡Es espectacular!», «¡qué guapo es!», decían los presentes, al tiempo que comentaban entre sí que la Luna tapaba al Sol por la parte inferior del astro. La última vez que habían podido atender a algo parecido fue el 20 de marzo de 2015 y en esa ocasión la nubosidad sí había impedido disfrutar del espectáculo. Eso sí, tanto ese año como este, los que lo vieron lo hicieron con cámaras, telescopios y gafas especiales, con filtro, para «filtrar la luz solar y los rayos ultravioleta. No sirven las gafas de 3D del cine», recordaba Gándara, quien recomienda hacer el encargo en tiendas especializadas y hacerlo con tiempo para la próxima. El encargo no será en balde, pues desde Gijón se podrá disfrutar de otro eclipse, esta vez total, el 12 de agosto del año 2026.

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