La familia Fombona se persona como acusación en el atropello de Somió

Ramo de flores en el lugar en el que fue atropellado Juan Fombona, en Dionisio Cifuentes.
Ramo de flores en el lugar en el que fue atropellado Juan Fombona, en Dionisio Cifuentes. / PALOMA UCHA

El juez deniega la libertad solicitada por el acusado, Álvaro Ablanedo, al considerar que existe riesgo de fuga

Olaya Suárez
OLAYA SUÁREZGijón

La familia de Juan Fombona, el vecino de Somió de 38 años atropellado mortalmente en diciembre, se ha personado como acusación particular en el procedimiento judicial abierto contra Álvaro Ablanedo, considerado autor material y quien fuera uno de los mejores amigos de la víctima. Aprecian la existencia de indicios criminales que apuntan directamente al acusado.

A falta de determinar si el accidente fue fortuito o existió intencionalidad, lo que sí está claro es que el conductor que acabó con la vida de Fombona incurrió en un delito de omisión de socorro. Fue el guardia de seguridad de una finca de la avenida de Dionisio Cifuentes el que alertó a los servicios de emergencia al encontrar al hombre agonizante en la carretera. Cuando los sanitarios llegaron al lugar aún se encontraba con vida, si bien las lesiones de extrema gravedad que acabaron por causarle el fallecimiento.

El juez que instruye la causa ha denegado la libertad solicitada por Álvaro Ablanedo al considerar que existe riesgo de fuga. Se encuentra en prisión preventiva por los delitos de homicidio imprudente, omisión del deber de socorro y conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Durante las declaraciones ante la Policía Local, la Policía Nacional y el juez de guardia, guardó silencio sobre lo ocurrido. Fue detenido en su casa, a escasa distancia del lugar del atropello, dos días después del violento episodio que causó una gran conmoción.

En el domicilio fue localizado el vehículo con el que supuestamente arrolló a su amigo, con el que había estado esa noche cenando y de copas. El turismo presentaba daños en la parte delantera y en los bajos, compatible con un atropello, tal y como explicaron los funcionarios policiales, los mismos que apuntaron que, a su juicio, se había tratado de un hecho circunstancial y que no había existido intencionalidad.

El análisis de los restos del vehículo que quedaron esparcidos en la calzada y las imágenes procedentes de las cámaras de videovigilancia del entorno, así como el testimonio de las últimas personas que vieron con vida a Juan Fombona, resultaron claves para que los agentes de la Policía pudieran identificar al sospechoso. El sospechoso no acudió ni a las exequias ni al velatorio. Se excusó alegando que se encontraba hundido. Fue detenido dos horas después del funeral.

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