La Autoridad Portuaria destituye al gerente de LonjaGijón por «pérdida de confianza»

Simón Arrizado, en agosto de 2015, recién nombrado gerente de LonjaGijón, posa frente a las instalaciones de El Musel. / LUIS MANSO
Simón Arrizado, en agosto de 2015, recién nombrado gerente de LonjaGijón, posa frente a las instalaciones de El Musel. / LUIS MANSO

La investigación a un buque portugués con descargas habituales en El Musel destapa irregularidades en las ventas de pescado

MARCOS MORO GIJÓN.

La Autoridad Portuaria de Gijón ha destituido a Simón Arrizado como gerente de LonjaGijón por «pérdida de confianza» en su gestión. Arrizado ha caído en desgracia a ojos del presidente de El Musel, Laureano Lourido por los efectos colaterales de un procedimiento judicial abierto que le llevará a declarar este martes en un juzgado de instrucción gijonés junto a Silvia García, delegada de personal y responsable de administración de la lonja. Se trata de un procedimiento judicial ramificado de la investigación de actividades delictivas de un entramado de pesca ilegal y blanqueo de dinero del grupo de armadores gallego Vidal Pego, con base en Ribeira (La Coruña). Miembros de este grupo llegaron a ser encarcelados en 2016 por orden de la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela acusados de esquilmar la merluza negra de la Antártida. Se estima que llegaron a amasar una fortuna de 90 millones de euros con la pesca ilegal de esta especie en aguas australes.

El Supremo les acabó absolviendo con el tiempo al considerar que no se les podía perseguir penalmente por pesca ilegal en aguas internacionales. Un magistrado emitió un voto particular en el que señaló que el procedimiento era insólito e inédito y que equivalía a permitir a españoles tirotear inmigrantes en alta mar.

Sea como fuere, la investigación judicial sobre este clan gallego de pesca pirata ha acabado salpicando a LonjaGijón a través de escuchas policiales. Unas escuchas que han llevado también a la Secretaría General de Pesca a abrir una inspección sobre la actividad de la rula gijonesa ante las sospechas de fraude en las ventas de pescado.

Según ha podido saber EL COMERCIO, meses atrás fueron captadas comprometedoras conversaciones telefónicas entre la responsable de administración de la lonja y el armador de un arrastrero portugués perteneciente a esta casa armadora gallega, de nombre 'Roaz', con descargas habituales en El Musel. De esas conversaciones se deducía que ambas partes acordaban la ocultación de ventas de varios cientos de kilos de xarda.

Ante la sospecha de que la transacción irregular de capturas fuese una práctica habitual en la lonja gijonesa se activó una inspección por parte de la Dirección General de Pesca, que obligó al destituido gerente a remitir documentación a Madrid para cruzar los datos de actividad pesquera -declaraciones DEA (diario electrónico de a bordo)- y notas de venta en la rula para detectar posibles desvíos de pescado sin factura o ventas en 'B'.

Documentación requerida

Arrizado aseguró ayer a EL COMERCIO que la Autoridad Portuaria no le ha notificado aún de forma oficial su despido y que el lunes tiene previsto incorporarse con normalidad a su puesto de trabajo. A pesar de sus palabras, el depuesto gerente se despidió de trabajadores de la rula el viernes. Sí confirmó, no obstante, que «hay un procedimiento judicial en relación a unos barcos». Un procedimiento por el que, explica, «en septiembre del año pasado se nos requirió una documentación al respecto sobre descargas de unos barcos que aportamos en su momento».

También reconoció que él y la delegada de personal, Silvia García, están citados para prestar declaración en el juzgado de instrucción en relación a determinados hechos que están siendo investigados. Arrizado se disculpó por no poder ser más explícito al tratarse de una causa judicial en curso.

La Autoridad Portuaria ha decidido no prestarle asistencia letrada durante su comparecencia ante el juez de esta semana. Fuentes del Puerto gijonés no quisieron extenderse en más explicaciones sobre la destitución. Se limitaron a un escueto «pérdida de confianza en su gestión».

Teme el equipo de Laureano Lourido que las derivaciones de este asunto judicial dañen la imagen de una entidad en la que la Autoridad Portuaria es la principal accionista, con una participación del 46% en la actualidad.

El destituido gerente de LonjaGijón no ha llegado a completar tres años como responsable de la rula gijonesa. El gallego, de 42 años, se convirtió en abril de 2015 en el segundo gerente de la empresa creada en 1997 para la explotación y administración de la lonja pesquera de la zona del Rendiello del puerto gijonés. Sustituyó en el cargo a Francisco Javier Puebla, tras casi 19 años de gestión, en unas circunstancias harto complicadas.

Simón Arrizado llegó a la rula gijonesa en plena crisis del sector pesquero derivada de la restricción de capturas. También tuvo que lidiar con un déficit heredado en los resultados económicos por la contabilización de un impagado relevante. A ello se sumó la inspección a la que sometió en su momento la Agencia Tributaria a LonjaGijón-Musel. A la vista de las reacciones de indignación que ha desencadenado su despido, se ganó el respeto y la estima del sector pesquero.

La lonja gijonesa fue la segunda de la comunidad autónoma asturiana que más pesca subastó en 2017. En su cancha se rularon 5,4 millones de kilos, ocho millones menos que Avilés y con precios medios más bajos en merluza y bonito.

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