El Ayuntamiento de Gijón detecta gastos «estrambóticos» en las facturas de Protección Civil

Entre los conceptos «no subvencionables» hay compras en confiterías, mercerías, floristerías, 900 euros en heladerías y gastos fuera del concejo

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

«Aparecen gastos a subvencionar tan estrambóticos y ajenos a la función de Protección Civil como colonias, accesorios de plata para el hogar, prendas deportivas, recargas a móviles personales o productos de parafarmacia». El informe elaborado por el Ayuntamiento sobre la gestión de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil por parte de la entidad Vaema es contundente: «En marzo de 2011 Intervención detecta una cuantía de 36.114,43 euros que no se podían subvencionar, al ser 14.300 de materia no justificada y 21.813 euros que tenían su origen en facturas duplicadas y ya abonadas».

Entre esas facturas «no subvencionables» hay numerosas compras en confiterías, floristerías, grandes almacenes, heladerías, mercerías e incluso restaurantes y peajes de fuera de la región para desplazamientos que supuestamente no fueron autorizados por el Ayuntamiento.

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Paralelamente a los gastos, se produjo una presunta falta en las funciones para las que la agrupación prestaba servicio. En diciembre de 2013, el sindicato SIPLA de la Policía Local llegó a remitir a la alcaldesa un escrito pidiendo la destitución de Bernardo Canga como jefe del voluntariado, «aduciendo el desprecio que muestra día a día hacia los funcionarios de este Ayuntamiento y la dejadez de las funciones encomendadas a la Agrupación».

Otra anomalía que se recoge en el informe, al que ha tenido acceso EL COMERCIO, «se produce el 8 de enero de 2014 con una excursión de parte del voluntariado al Parque Natural Saja-Besaya, de Cantabria, donde los guardas multan a dos dirigentes de la excursión, Bernardo Canga y su hijo Santiago. Esa excursión se realiza con medios y su coste a cargo del Ayuntamiento de Gijón, sin comunicación previa, sin el permiso correspondiente y sin detallar los motivos». Fueron sancionados por «circular por pistas de acceso restringido del parque natural», a lo que se sumó una queja dirigida a la Alcaldía de Gijón firmada personalmente por el consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria.

En el informe en el que se respalda la reciente municipalización del voluntariado, se detecta «el incumplimiento absoluto de tareas recomendadas relacionadas directamente con cometidos de Protección Civil dirigidos a la ciudadanía». Se cita «como muestra» la Subida a la Campa Torres de 2016, «actividad constante de todos los años y en la que la Policía Local cursó petición acerca de la necesidad de 15 voluntarios. Dicha petición no fue atendida por Bernardo Canga, con lo cual el día de la celebración de la prueba se creó un problema organizativo muy grave».

Hace mención a «la no comunicación de servicios» y del «uso particular de bienes municipales». «A lo anterior se añade la dejadez y abandono en que mantenía el local que el Ayuntamiento había cedido en la calle de Manuel Llaneza, 52, circunstancias que constan en las grabaciones realizadas ante notario y en las que se puede detectar insalubridades fruto de la desidia y la existencia de grandes cantidades de material de vestuario sin utilizar desde hace años, trípticos informativos a la población que nunca fueron entregados y que permanecían en sus cajas».

Voluntarios fallecidos

«Al listado de cien voluntarios que dice tener la agrupación y después de revisar cada uno de los nombres de la lista, se puede comprobar que presenta anomalías, entre ellas, la inclusión de un fallecido», señala el documento, en el que se recoge: «Durante diez años ha realizado contrataciones de personal (entre las que están dos hijos del coordinador), a quienes, además de las nóminas, se les entrega cantidades en forma de ayudas o becas, de las que se desconoce la razón y transgrede la filosofía y articulado o normativa del voluntariado».

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