Los gijoneses pagarán la recogida de la basura en función de los residuos que no reciclen

Clara González, directora de Medio Ambiente; Pilar Vázquez, gerente de Emulsa; Juan José Piniella, gerente de Emtusa; y la alcaldesa, Carmen Moriyón, en la Feria de Muestras. / DAMIÁN ARIENZA
Clara González, directora de Medio Ambiente; Pilar Vázquez, gerente de Emulsa; Juan José Piniella, gerente de Emtusa; y la alcaldesa, Carmen Moriyón, en la Feria de Muestras. / DAMIÁN ARIENZA

Emulsa estudia usar la tarjeta ciudadana o bolsas con código de barras para conocer la cantidad de residuos que se depositan y aplicar una tasa | Instalará 5.520 nuevos contenedores que controlarán el acceso de los usuarios

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Los gijoneses pagarán el servicio de recogida de basuras en función de los residuos que depositen en el contenedor de la llamada 'fracción resto', es decir, aquellos que no son reciclados. De esa manera, se personaliza el servicio y se aplicará la tasa correspondiente. Esa es la intención del Ayuntamiento de Gijón que, a partir de próximo mes de septiembre, a través de la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano (Emulsa) comenzará a renovar los 5.520 contenedores del municipio -1.735, de fracción resto; 1.155, de orgánica; 830, de papel/cartón; 830, de envases; 830, de vidrio, y 145, con accesibilidad especial-, por un importe de 5.684.363,10 euros, en una operación que se prolongará cinco años.

Así lo indicó ayer en la Feria de Muestras la gerente de Emulsa, Pilar Vázquez, quien explicó que esta renovación «permite mejorar el diseño de los contenedores, su accesibilidad, una estética homogeneizada, menos ruido y positivizar el control de acceso». La clave está en ese último punto. Positivizar el control de acceso no significa otra cosa que saber quién y cuánta basura echa al contenedor normal, es decir, el que no se destina al reciclaje. Se está estudiando la mejor metodología a aplicar en Gijón y ya se apuntó que podría ser mediante la tarjeta ciudadana, que permita la apertura del contenedor -como ya ocurre con los de residuos orgánicos- o, incluso, mediante unas bolsas que incluyan un código adjudicado a cada ciudadano, una fórmula ya utilizada en otros países, como Suiza.

Pilar Vázquez indicó que este sistema, además, «nos dará información sobre los hábitos en el depósito de las basuras y las veces de uso del contenedor. Además, nos permite avanzar en los sistemas de pago por generación de residuos, que se aplicarán en las tasas».

Este planteamiento parte de la exigencia del objetivo de la Unión Europea para que en 2020 el reciclaje y la reutilización suponga el 50% de la basura generada y que en Gijón es actualmente del 26%. Hay que desarrollar el Plan de Prevención de Residuos para reducir los residuos y llegar al porcentaje que se exige».

Según los datos que se ofrecieron ayer, en Gijón se paga 60 euros al año por vivienda por el servicio de recogida de basuras, mientras que en una ciudad como San Sebastián se llega a los 121 euros. El nuevo sistema no quiere decir que quien más recicle verá reducido ese importe de 60 euros a abonar, sino que el aumento sobre la cantidad actual no será muy grande, según se explicó.

Reparar y reutilizar

Pero esta medida irá acompaña de otras que pretenden potenciar el reciclado y la reutilización de los productos. Parte de lo que se denomina 'economía circular', es decir, que los productos no acaben en la basura. Para ello, Pilar Vázquez indicó que «vamos a hacer jornadas divulgativas y talleres para poner el acento en las reparaciones de los productos, para que se termine con la cultural del usar y tirar. Se ha perdido la parte de la sostenibilidad de estos productos».

La segunda propuesta es la llamada 'eco-centers', «donde puedan llegar los productos todavía en uso y que ya no necesitemos pero que puedan interesar a otros ciudadanos», indicó la gerente de Emulsa.

Para poner a punto todos estos sistemas, la empresa municipal ha solicitado participar en un proyecto europeo que le permitirá compartir las experiencias que en estos campos han puesto en marcha los distintos países europeos, sobre todo en lo referente al «uso inteligente de la información en los contenedores», con el objetivo primordial de «conseguir el sistema de pago por generación de residuos más cómodo y fácil», aseguró Vázquez.

Además, se continúa trabajando en la nueva ordenanza municipal de residuos y limpieza, así como en el Plan Municipal de Residuos. Para recabar la mayor información al respecto, en noviembre se celebrará una jornada interna en la que se analizarán los distintos modelos de gestión existentes en España.

Más noticias

Fotos

Vídeos