El Ayuntamiento de Gijón reclama al Sporting romper vínculos con los grupos ultras

El Ayuntamiento de Gijón reclama al Sporting romper vínculos con los grupos ultras
Los grupos votaron a favor de la declaración que rechaza a los grupos ultras violentos. / JORGE PETEIRO

Todos los partidos instan al club a «apartar» a quienes consientan, alienten y no condenen hechos violentos como los ocurridos en Cimavilla

Marcos Moro
MARCOS MOROGijón

El Ayuntamiento de Gijón reclama al Sporting que se «aparte» del club y «rompa cualquier tipo de vínculo» con aquellos grupos ultras que «consientan, alienten y no condenen» hechos violentos como la agresión que tuvo lugar el pasado fin de semana en una fiesta del Ceares en un bar de Cimavilla. Con ese emplazamiento al club rojiblanco se cierra la declaración institucional que se aprobó anoche en el Pleno por unanimidad.

Todos los grupos políticos están de acuerdo en que la solución al problema de la violencia vinculada al fútbol en la ciudad pasa porque el club rojiblanco mueva ficha y adopte medidas para que los sectores más radicales de Ultra Boys no puedan seguir actuando con la actual impunidad.

El texto finalmente consensuado por todo el arco político de la Corporación local va más allá en este sentido al pedir al Sporting la expulsión de los elementos más conflictivos de un grupo ultra sobre el que el área de dirección corporativa del club mantiene que no está registrado como peña y que ya no tiene local propio en El Molinón. Desde este mismo área se asegura, asimismo, que desde hace tiempo no se deja a los hinchas radicales entrar al estadio con pancartas y se admite que sin prohibición de acceso es difícil controlar lo que hacen unos y otros.

La directiva rojiblanca admite no saber aún cómo articulará el mandato del Pleno

El Ayuntamiento invoca el cumplimiento de lo establecido en el artículo 3.2.h) de la ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, así como el Código Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol, para que el Sporting tome de una vez cartas en el asunto ante una escalada de sucesos cuyo último episodio es, por ahora, el ataque de la madrugada del domingo en el bar La Folixa de Cimavilla. Una agresión perpetrada por encapuchados que se saldó con varios jóvenes simpatizantes del Ceares heridos por contusiones, incluso uno de ellos, con una brecha en la cabeza que tuvo que ser atendido en un centro de salud.

Asimismo, se condena tanto lo sucedido en el bar de Cimavilla como cualquier tipo de episodio violento o comportamiento que incite a la violencia, al tiempo que el Ayuntamiento se compromete a actuar, en el ámbito de sus competencias, para que este tipo de hechos no vuelvan a suceder.

En esta línea, exigirán a otras instituciones y organismos implicados una respuesta «contundente», así como la adopción de medidas para eliminar cualquier ámbito de tolerancia contra comportamientos antidemocráticos y violentos.

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Y para dar ejemplo, el Ayuntamiento impedirá la presencia en las instalaciones deportivas municipales de aficionados violentos. También exigirá a los clubes, tanto en sus instalaciones propias como en las cedidas por el Ayuntamiento, que impidan el acceso o la presencia de estos grupos de ultras en los encuentros deportivos, tal y como establece la ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. Unido a ello, en la declaración, se deja claro la voluntad del Ayuntamiento de «tolerancia cero» ante cualquier hecho violento y ante cualquier comportamiento que genere o incite a la violencia.

A este respecto, se alude a comportamientos violentos, vinculados a grupos ultras del Sporting de Gijón y que se vienen dando en los últimos tiempos, y que, según el Pleno, no tienen cabida en la sociedad «y en ningún caso pueden ser obviados ni normalizados», ha apuntado.

Entre otros casos, han citado la reciente sentencia contra tres Ultra Boys por agredir a dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía hace un año o a que el pasado 24 de marzo la Policía tuvo que proteger a la afición del Rayo Vallecano ante el intento de agresión por parte de miembros vinculados a los ultras. Fuentes de la directiva del Sporting, consultadas ayer acerca de cómo tienen pensado articular el mandato del Pleno gijonés, reconocieron que aún no saben cómo podrán llevar a la práctica la petición municipal.

Sentarse con los radicales

Jorge Guerrero, presidente de la Federación de Peñas del Sporting, una de las entidades propuestas este año para la medalla de plata de la villa, considera que para solucionar un problema tan complejo como éste tienen que «sentarse a hablar y llegar a un entendimiento» el Ayuntamiento, el club y el propio grupo de Ultra Boys.

En su opinión, si los integrantes de la hinchada radical no dan «un paso adelante también no va a ser posible rebajar el actual clima de crispación». «Impedir el acceso a todos los ultras a lo mejor no es lo correcto», señala Guerrero, quien viene siendo blanco de insultos y amenazas de los 'ultras' en su teléfono y a través de las redes sociales. «Yo no tengo la herramienta para solucionar el problema», admite.

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