El baile no entiende de lenguas

La formación de Bretaña AN TRI Dipop, durante su actuación de música folclórica en la plaza Mayor.
La formación de Bretaña AN TRI Dipop, durante su actuación de música folclórica en la plaza Mayor. / AURELIO FLÓREZ

Asturias, Galicia y Bretaña se unen en la plaza Mayor en una muestra de folclore | Noreña vivió su día grande con una muestra de sus mejores viandas, varios talleres y una charla sobre el estado de la industria cárnica

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Tradición y vanguardismo van de la mano. Así lo entienden las nuevas formaciones de inspiración folclórica que, enmarcadas en el mundo atlántico y celta, ofrecen una revisión moderna de las raíces con las que se criaron. Buena muestra de ello dio la formación asturiana Herbamora, una de las tres participantes en el 'Alcuentru de músiques atlántiques pal baille', un experimento que les juntó a AN TRI Dipop, de la Bretaña francesa y a Xabi Díaz y Adufeiras de Salitre, de Galicia. «Nuestra idea pasa por fusionar el folclore que nos llega de atrás con propuestas modernas, como puede ser el hip-hop. Cantando en asturiano y respetando todo al máximo», apunta María Vázquez, de Herbamora.

Como alegoría de esta transición cultural, la actuación de estas cinco artistas comenzó con un pasaje de Concha Transmonte, célebre panderetista asturiana fallecida en 2012. A renglón seguido le cogió el testigo su nieta, integrante de la banda folclórica, que empezó enérgica su actuación en la plaza Mayor. «Cantamos todo en asturiano y, además, tratamos de respetar las expresiones y las formas de las distintas zonas. No es lo mismo lo que se canta en Llanes o en occidente», sostiene Vázquez. El encuentro entre culturas hermandas, como se vio ayer en el marco del Arcu Atlánticu, es «un lujo» para las asturianas, que ya coincidieron este año en Avilés con Xabi Díaz y Adufeiras de Salitre. «Tenemos muy buen rollo con ellos y siempre es un placer que vengan a nuestra tierra», apostilla Vázquez. Muestra de esta buena sintonía, durante la actuación de los gallegos Herbamora participó a la voz y el pandero en una de las canciones.

Esta muestra de ritmos tradicionales atlánticos también significa una gran noticia para Xabier Díaz. «Mi trabajo es un ejercicio de recuperación del pandero, muy ligado también a la cultura asturiana. Nos gusta venir a presentarlo a este festival, sobre todo teniendo en cuenta la apuesta por las lenguas que ha hecho este año», subraya el músico. Como artista folclórico, asimismo, su papel es claro: «Hay que observar la tradición y expresarlo desde el siglo XXI», sostiene. Su actuación fue la encargada de cerrar la velada ya entrada la madrugada.

Más allá de la música y el espectáculo, el Arcu ofreció ayer otras muestras de cultura a sus visitantes. Así, el ayuntamiento de Noreña se sumó a la fiesta celebrando una jornada informativa sobre el municipio. Bajo el título de 'capital gastronómica de Asturias', el estand situado en los Jardines de la Reina sirvió de improvisado escaparate para las muchas delicias que elaboran diariamente. «Aquí traemos todo tipo de chorizos, sabadiegos o rosquillas de Pepona. Todo un lujo y un lugar perfecto para enseñárselo a la gente», explica Beatriz Corzo, concejala de Desarrollo Local y Turismo del municipio invitado. La aceptación entre el público gijonés de estos manjares fue notable, al menos en relación al ritmo en el que los bollos preñaos y las rodajas de chorizo desaparecían de los platos.

Al ser la primera vez que se presentan en el Arcu, Corzo reconoce que incluirán algunos aspectos adicionales en los años venideros. La presencia de asociaciones culturales, explica, será una de las novedades el año que viene. «Sobre todo teniendo en cuenta la banda de gaitas y el orfeón con el que contamos. Como contaremos con más tiempo para organizarnos, los traeremos a participar en las actuaciones del festival», destaca Corzo.

Otro de los invitados de Noreña fue Raimundo García, representante de la Orden del Sabadiego, el chorizo más representativo de la zona. «Podemos decir que somos caballeros y de mucho pedigrí. No en vano, el año que viene cumplimos 30 años y somos una de las órdenes más antiguas de Asturias», recalca García, que ve en el Arcu una gran oportunidad para dar a conocer el producto.

Conferencias y cine

Además de su participación en la muestra de folclore nocturno, la lengua bretona también estuvo presente en la plaza de la plaza de Jovellanos. Así, Marie Le Cam charló con los gijoneses sobre esta lengua minoritaria, que ahora usa para escribir y traducir tras vivir varios años en Galicia y Asturias. De noche, asimismo, los vecinos de Cimavilla pudieron disfrutar de una completa sesión de cine en asturiano. Se pudo ver 'Bernabé', de Pablo Casanueva, 'Nun val la pena conquistar la Tierra', de José Braña, '7337' de Sergio Sánchez y Lencería d'ocasión, de Teresa Marcos.

Hoy el festival vivirá su última jornada, dedicada al gallego, en el que destaca el gran desfile de baile y gaitas de Gijón.

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