Bicis sin pedal y baterías eternas

Dos proyectos de MotoStudent en primer plano. / JOAQUÍN PAÑEDA

Investigadores de la Escuela Politécnica presentan sus avances en el marco de la Semana Europea de la Movilidad

G. POMARADA GIJÓN.

Potenciar los vehículos eléctricos, el uso de la bicicleta y el transporte público son los ejes que vertebran estos días el discurso de la Semana Europea de la Movilidad. Detrás de esas referencias a las que se confía una reducción del impacto medioambiental y el fomento de prácticas sostenibles están las ideas que desde hace una década se fraguan en los laboratorios de la Escuela Politécnica de Ingeniería (EPI). Siete de los investigadores que actualmente desarrollan proyectos vinculados a la movilidad expusieron ayer sus avances aprovechando la celebración europea. Van desde bicis autónomas a simuladores ferroviarios, modelos de conducción eficiente o sistemas de carga rápida de vehículos eléctricos, todos ellos con el sello de la Universidad de Oviedo y financiados tanto desde el sector público como la empresa.

Uno de los proyectos pioneros en movilidad dentro del campus gijonés fue MotoStudent, que desarrolla desde 2008 innovaciones aplicables al ámbito de la competición real. Actualmente, los estudiantes del equipo trabajan en un sistema de recuperación de energía del escape de motores de combustión. «Un 75% se va por el escape. Los chavales están intentando extraer la energía para ver si se puede usar como sistema de impulso adicional», explicaba el coordinador Álvaro Noriega. También sobre dos ruedas versa la investigación coordinada por Pablo García: una bici eléctrica sin pedal ni cadena. El almacenamiento de energía permitiría circular durante varios minutos sin pedalear o disponer de asistente en cuesta.

Sobre baterías investiga el grupo de Manuela González, que trata de reducir los tiempos de recarga y mejorar la vida de los dispositivos, con el consiguiente ahorro económico ya que «suponen un 50% del coste de los vehículos eléctricos». Otra de las investigaciones, la de Laura Pozueco, monitoriza mediante sensores parámetros biomédicos del conductor, así como condiciones meteorológicas, con el fin de crear un sistema de recomendaciones en tiempo real. También con sensores trabaja David Díaz, que dota a ThyssenKrupp de mecanismos de control de velocidad y dirección. Con la misma empresa colabora Jorge García para optimizar la gestión de energía de elevadores y pasarelas. El proyecto de Pablo Arboleya va por otras vías, las del tren. El director de la cátedra Gijón Smart Cities diseña simulaciones de sistemas ferroviarios que permiten calcular las variables eléctricas del sistema de alimentación. Siete proyectos que demuestran que la movilidad del futuro está cada vez más cerca.

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