El bloqueo del centro de detección del autismo deja a veinte bebés sin ayuda

Las antiguas escuelas de Castiello serán convertidas en un centro de detección de autismo. /  JORGE PETEIRO
Las antiguas escuelas de Castiello serán convertidas en un centro de detección de autismo. / JORGE PETEIRO

El Consistorio acordó con Adansi abrir este año el servicio en las antiguas escuelas de Castiello, pero aún no ha aprobado el inicio de las reformas

CHELO TUYA GIJÓN.

«El edificio necesita una obra muy importante. Será difícil poder ponerlo en marcha este año. De hecho, el presupuesto aprobado hoy en la junta de gobierno será plurianual». En julio de 2017, la concejala de Bienestar, Eva Illán, ya avanzaba los problemas que el Consistorio gijonés tenía para cumplir su compromiso; un acuerdo firmado cinco meses antes entre Carmen Moriyón y Carmen de la Rosa. La alcaldesa había rubricado un convenio con la presidenta la Asociación Niños del Silencio (Adansi), para la apertura en las antiguas escuelas de Castiello del mayor centro del norte para la detección de autismo en bebés. Estaba previsto para antes de 2018. El bloqueo del proyecto tiene hoy sin atención a veinte familias con recién nacidos.

Así lo aseguró De la Rosa, que preside la única entidad sin ánimo de lucro asturiana especializada para el tratamiento a personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA). La que cuenta con la pionera unidad de atención temprana para estos casos de la región, ubicada en unos locales municipales en La Calzada, así como una residencia en el mismo barrio y otro servicio de atención en Oviedo. «En un local que pagamos las familias».

En aquel acuerdo, la regidora se comprometió a utilizar los fondos de la Fundación Trapote, que preside la Alcaldía, para financiar la apertura en Gijón del primer centro de detección precoz de autismo. Un equipamiento al que destinaría 300.000 euros de dicha fundación hasta 2020.

Adansi, por su parte, prometía gestionar el centro, atender la demanda de las familias y contratar personal. Además de crear un «programa inmediato de intervención infantil temprana» que se mantendrá hasta que el paciente cumpla cuatro años. La primera fase tenía que estar en marcha en 2017.

Luz verde de Liberbank

«Y nosotros ya la tenemos en marcha: hemos contratado al personal que nos obliga el convenio y adquirido la maquinaria, pero seguimos hacinados en los locales de la calle de Los Andes, porque las obras de las antiguas escuelas ni han empezado», afirmó De la Rosa.

Y no lo han hecho porque el Consistorio aún no ha dado luz verde al proyecto. El plurianual que prometía Illán en julio pasado «aún no ha pasado por el Pleno. De hecho, si no lo hace en el de este mes, está claro que no podremos entrar en el edificio hasta 2019, ya que las obras necesarias son muchas».

Porque, tras la cesión de las antiguas escuelas, propiedad de la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias, en julio pasado, el Ayuntamiento se comprometió a rehabilitar todo el edificio, de 3.580 metros cuadrados. El sótano debe ser adaptado y dividido en compartimentos, para que el local social de asociación vecinal de la parroquia.

En cuanto a las plantas bajas y primera, también necesitan mejoras, ya que se necesita reparar todas las pareces, los techos, la pintura, la carpintería, los revestimientos y la fontanería. Todo el edificio requiere un saneamiento integral, que afecta también a las instalaciones eléctricas y de calefacción del inmueble.

En el acuerdo entre el Ayuntamiento de Gijón y Liberbank, el Consistorio se obligaba a tener listas las obras «antes de 2019», con el objetivo de que Adansi ya tuviera allí instalado el centro de detección de autismo. «Sin embargo, si no lo aprueban en este pleno, ya no llegaremos, porque los trabajos no podrán acabarse», lamentó De la Rosa.

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