A los bolos desde pequeños

Un niño juega a los bolos en Nuevo Gijón. / DAMIÁN ARIENZA
Un niño juega a los bolos en Nuevo Gijón. / DAMIÁN ARIENZA

Nuevo Gijón, La Braña y Perchera finalizan sus festejos con una 'juegoteka', bailes, disfraces y un guiño a los conjuros celtas

LORETO BARBÓN GIJÓN.

La apertura de la bolera fue uno de los momentos más esperados de la mañana de ayer en Nuevo Gijón, La Braña y Perchera con motivo de las fiestas del Apóstol. Fueron muchos los que se animaron a probar este deporte tradicional asturiano, aunque los más interesados fueron los niños. Para ellos se había preparado, además, «una 'juegoteka' con madera reciclada para adaptar algunos juegos tradicionales, como el de atrapar la bola», explicó Roberto Porras, presidente de la asociación de vecinos de Nuevo Gijón. Más tarde hubo representaciones teatrales al aire libre que dieron paso a una comida comunitaria amenizada por música en directo.

Las celebraciones continuaron a lo largo de la tarde con un maratón de naipes y juegos de mesa, donde el parchís fue la opción más demandada. En torno a las cinco y media de la tarde comenzó una yincana diseñada para todos los públicos y, acto seguido, llegó el turno de la escuela de baile Alma Funky, cuyos bailarines ofrecieron una dinámica exhibición de coreografías de danza urbana con tintes de teatro. A las ocho de la tarde se celebró un concurso de disfraces y el esfuerzo de los más originales se vio recompensado a las nueve de la noche, durante la entrega de premios. Después de los galardones, se puso el broche final a unas fiestas que concluyeron con un guiño a Galicia, pues fue el momento de las 'bruxas' y de recitar el conjuro de la queimada.

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