Busca testigos para denunciar la peligrosa acción de un chófer de los autobuses urbanos de Gijón

Autobús urbano de Gijón.
Autobús urbano de Gijón. / P. CITOULA

Asegura que cuando estaba bajando del transporte público con su hijo, el conductor cerró la puerta enganchándola a ella y dejando a su hijo solo dentro. La empresa pública lo niega

EUROPA PRESS

Una usuaria de la empresa municipal de transportes de Gijón (Emtusa) ha denunciado este miércoles que el conductor del autobús en el que viajaba el pasado 10 de julio dejó que las puertas del mismo le enganchasen un brazo al salir, dejando además a su hijo de cuatro años solo en el autobús.

La mujer ha recurrido a su perfil de Facebook para difundir el suceso, ya que la empresa "se ha desentendido" del mismo y necesita aportar testigos para denunciarlo.

La afectada ha relatado en la red social que el pasado lunes 10 viajaba en torno a las 17.30 horas en la línea 16 en dirección Vega-Estación de ferrocarril. Según explica, se subió en la parada de Mar Cantábrico, con su hijo de cuatro años, se sentó atrás del todo con él y se bajó en la parada de la Tejerona.

En ese momento, en el que la madre iba de la mano de su hijo, se dispuso a bajar. "Una vez que yo toqué el suelo, el autobús cerró la puerta y echó a andar. A mi me pilló el brazo que seguía agarrado a mi hijo, el cual se puso a gritar y llorar. El autobús continuó, yo quedé tirada en medio de la carretera y como a 150 metros el autobús se paró y bajó una chica de unos 15-16 años con mi hijo, me lo acerca, vuelve a subir al autobús y el autobús se marcha sin más", explica.

Emtusa, ha afirmado, "lo niega todo" y, aunque tiene parte de lesiones necesita testigos para acreditar el suceso. "Necesito encontrar a esa chica o a alguien que se acuerde de ese niño que se quedó dentro del autobús. Es rubio, de 4 años", concluye.

Emtusa lo niega

Por su parte, Emtusa ha negado los hechos. Según han confirmado fuentes de la empresa, el conductor del autobús niega este suceso, aunque sí reconoce que había un menor llorando y solo en el vehículo. Emtusa ha afirmado que el conductor "en ningún momento vio que nadie se lesionase, cayese o accidentase" al salir del autobús. "Lo único de lo que se enteró fue de que mandaron parar porque había un niño solo llorando".

A Emtusa le "llama la atención" que de las 15 personas que se encontraban en el autobús en ese momento "nadie" diese la voz de alarma al conductor, como suele ocurrir cuando hay algún problema de estas características.

La afectada cursó una reclamación ante Emtusa después del suceso y se le dio la misma respuesta, según la compañía.

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