Cabueñes detecta una epidemia de conjuntivitis vírica

Entrada al servicio de Urgencias del Hospital de Cabueñes. /D. MORA
Entrada al servicio de Urgencias del Hospital de Cabueñes. / D. MORA

«Es una infección banal, pero muy frecuente» que puede ir acompañada de fiebre y se prolonga tres semanas, detalla el jefe de Oftalmología

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

El servicio de Oftalmología del Hospital de Cabueñes han detectado en las últimas semanas un repunte de casos de conjuntivitis vírica, hasta el punto de considerar que estamos ante un «foco epidémico». Lo confirma el jefe del servicio, Crisanto Alonso, quien añade que se trata de una «infección banal, pero muy frecuente». Y altamente contagiosa.

La conjuntivitis vírica por adenovirus, la más habitual, suele darse con mayor incidencia en verano, con el aumento de las temperaturas y de las concentraciones humanas en piscinas o playas. «Incluso los propios hospitales y centros sanitarios son lugares de contagio», advierte el doctor Alonso.

Aunque habitualmente por estas fechas «solemos ver conjuntivitis por adenovirus, no todos los años los casos alcanzan un nivel de extensión como el que podemos tener éste», explica el jefe de Oftalmología de Cabueñes. Es algo que depende del serotipo del virus. «Aunque son todos de la misma familia algunos tienen un nivel de contagiosidad más elevado que otros». Es lo que ha ocurrido este verano. Y, al parecer, no solo en Gijón, porque cuenta Crisanto Alonso que han visto pacientes de Madrid, de León y de otras comunidades que ya venían infectados.

El goteo comenzó en la segunda quincena de julio. La última semana del mes pasado y la primera de agosto fueron las de mayor incidencia. Y, ahora, «lo normal es que empiece a disminuir, como todos los años, y desaparezca».

La media de casos atendidos en Cabueñes durante estas últimas semanas es de entre ocho y diez al día. Pero, según explica Crisanto Alonso, es muy difícil evaluar el número de casos total «porque hay personas que, como es muy poquito lo que les afecta, no acuden a los servicios de urgencias». Con todo, las cifras registradas en Cabueñes y las de los casos que saben se están recibiendo en otros servicios de oftalmología -«el primer centro donde suelen acudir muchos es el centro de salud», reconoce el doctor-, les llevan a hablar de «un foco epidémico».

El virus que la desencadena es también un virus catarral. Por eso para algunos la conjuntivitis pasa desapercibida, porque les parece un catarro. Y, sobre todo en los niños, puede provocar también fiebre y afección de garganta, nariz y oídos.

Fácil contagio

El principal problema es lo fácil que resulta contagiarse. La transmisión del virus puede ser tanto por vía aérea como por el contacto con las manos. De ahí la importancia de un buen lavado de forma frecuente como medida de profilaxis, porque «las personas no saben que están contagiadas, se tocan los ojos y a continuación una superficie o un objeto. Detrás va otra persona y se contamina», explica de forma muy gráfica el jefe de Oftalmología de Cabueñes, que recomienda también que, en el hogar, los miembros de la familia utilicen toallas distintas, porque ese es otro foco claro de contagio. Si los consejos para evitar el contagio ya llegan tarde, se recomienda acudir al médico de cabecera para recibir un tratamiento que solo servirá para atajar los síntomas de la infección porque para el adenovirus «ahora mismo no hay ningún tratamiento que se haya demostrado científicamente que sirva».

La conjuntivitis vírica remite por sí sola a las tres semanas. Mientras tanto, se combate con compresas frías, lágrimas artificiales, un antiinflamatorio para el ojo y un colirio antibiótico para evitar una infección añadida.

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