A Cabueñes no solo por estar enfermo

A Cabueñes no solo por estar enfermoGráfico

Cada una de las plantas del nuevo pabellón se identificará con una imagen de Asturias, desde la minería pasando por las montañas y los ososLa reforma pretende que el recinto hospitalario pueda convivir con espacios de ocio

LAURA FONSECA GIJÓN.

Los hospitales ya no son esos recintos de paredes blancas o grises en los que uno se confinaba para recuperarse de una enfermedad o superar una cirugía. Los nuevos centros hospitalarios buscan ser algo más que un lugar para curarse e intentan proyectarse hacia afuera. Eso es lo que los responsables del plan director han ideado para el nuevo Cabueñes. El CAHU (Cabueñes Hospital Universitario) aspira a poder convivir con zonas y espacios de ocio. La idea es totalmente diferente a la concepción aplicada hace medio siglo, cuando la antigua residencia echó a andar un 6 de agosto de 1968 bajo el nombre de José Gómez Sabugo. Entonces, los hospitales solo eran contemplados como espacios donde se recluían personas enfermas y mujeres que daban a luz. Bastaba con eso y con instalar habitaciones de muchas camas. Pero ahora, los hospitales no solo quieren curar sino también «generar salud».

En el nuevo Cabueñes hay mucho de eso. De hecho, así lo presentó en público el arquitecto encargado de elaborar el plan director. Joaquín López-Fando define su proyecto como «un jardín en el que dentro hay un hospital al que no solo hay que visitar cuando se está malo».

A Cabueñes se podrá ir, por ejemplo, a pasear o a correr, porque dispondrá de una senda peatonal y espacios verdes para la práctica de deporte. Los patios interiores que se proyectan en el interior del nuevo edificio de siete plantas serán similares a los habilitados en el HUCA pero con una gran diferencia, ya que se podrán utilizar. Allí se instalarán zonas de ocio y de relax, donde quienes acudan al hospital como acompañantes o trabajen en él los puedan usar para hacer un descanso. La idea no es nueva, en La Cadellada se llegó a proyectar una 'green room', en una zona verde con pasarela, pero la idea nunca se materializó. En los pequeños jardines de Cabueñes se instalará mobiliario para desestresar. Habrá, incluso, sombrillas que protegen del sol y, además, de la lluvia.

Adaptado al clima

Precisamente, el clima lluvioso también se ha colado en el proyecto de construcción, que ha diseñado pabellones con grandes cristaleras pero suficientemente protegidos para días de tormenta.

Cada nivel del edificio de 50.000 metros cuadrados que se construirá durante la primera fase y cuya licitación se prevé para el primer semestre de 2018 se identificará con una imagen de Asturias. Las plantas más bajas serán para ilustraciones de cuevas y de minería. A medida que se vayan subiendo pisos aparecerá la ganadería, los osos, los lagos de Covadonga y los montes. La quinta y sexta planta en altura se reservan para la mar y el cielo.

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