«Esperar que desaparezca el carbón es como pedir que no lleguen maderos», afirman los geólogos

La mancha de carbón aún era visible durante la mañana de ayer en la playa de San Lorenzo. / JORGE PETEIRO

Germán Flor señala que el material ya está estratificado, en capas que se alternan con las de la arena

IVÁN VILLAR GIJÓN.

«Por toda la bahía hay muchísimas trazas de carbón. Querer que deje de verse en San Lorenzo es como pedir que a las playas de Los Quebrantos o de Bayas no lleguen maderos del río. Pero no genera ningún daño. Aunque sea feo y manche, no es contaminante». El geólogo de la Universidad de Oviedo Germán Flor Blanco, asesor junto a su padre Germán Flor Rodríguez del Observatorio de la Playa, asegura que a Gijón no le queda otra alternativa que acostumbrarse al periódico afloramiento de estos restos, sobre cuyo origen mantiene como principal hipótesis el hundimiento del carguero 'Castillo de Salas' en 1986.

El grueso de sus 100.000 toneladas de carga nunca llegó a extraerse y a lo largo de tres décadas «se ha ido erosionando y transformando en una arena más fina, que estratificó en la playa». Así, hay zonas donde se suceden capas de arena con otras de un carbón «muy poroso, de poca densidad, que lo coges y no pesa». De hecho, más allá de las manchas que aparecen habitualmente en la superficie, «en muchos puntos si cavas en la arena amarilla aparece debajo una capa de carbón». Si el que afloró el domingo no se retirara «en unos días se taparía con arena, hasta la próxima vez que quede al descubierto».

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No obstante esa premisa inicial que apunta como hipotético origen de la mancha al naufragio de 1986, basada en los primeros informes realizados tras el hundimiento y en el seguimiento durante un año que en su momento hizo de la carga Germán Blanco Rodríguez, el geólogo promete «un buen estudio» a partir del encargo anunciado esta semana por el Ayuntamiento. Aunque los detalles aún no están cerrados, ya se han cogido muestras «antes de que se vuelva a tapar o lo recojan». Serán sometidas a un estudio petrográfico (composición mineralógica, estructura, dureza...) para compararlas con las tomadas en el pasado del 'Castillo de Salas'. Esto permitirá establecer la trazabilidad, como si de un análisis de ADN se tratase. «No es lo mismo el carbón de aquí, que el de Polonia o el que iba en el barco (que procedía de EE UU)», apunta Flor.

Gravas redondeadas

El geólogo señala que en principio lo que se ha encontrado estos días en la playa es «arena gruesa de carbón y gravas redondeadas», es decir, material ya erosionado. A la espera de lo que señalen los resultados del trabajo encargado por el Ayuntamiento, considera poco probable la posibilidad de que pudiera proceder de El Musel. Señala que en el caso de que parte del material almacenado se precipitara desde los muelles al mar, lo haría en una zona «diseñada para estar en calma y que los barcos descansen» y sería extraño que se generara una corriente que lo saque de ahí, y más aún «que lo meta en la playa». Y en cuanto al polvo que se levanta ocasionalmente en la zona, añade que el porcentaje que se deposita en el mar es mínimo.

Ayer Emulsa continuó con la limpieza de la playa coincidiendo con la bajamar, una tarea en la que se evita en la medida de lo posible el trabajo mecánico para minimizar la retirada de arena mezclada con el carbón. Aunque entre los equipos utilizados se incluye un tractor equipado con una pala automática, antes de su paso los operarios que van a pie van formando montones con el carbón. El lunes se retiraron once toneladas.

Reunión del observatorio

El portavoz de la junta de gobierno, Fernando Couto, anunció la convocatoria de una reunión extraordinaria del Observatorio de la Playa. Consideró una «opinión fundada» que el carbón proceda del barco hundido en 1986, pese a lo cual «lo vamos a comprobar. Y si mañana se viera que viene de El Musel, el puerto deberá estar pendiente de si su actividad afecta al arenal». Recordó en cualquier caso que «la administración competente es Costas, cuyo seguimiento y opinión de todo esto deberíamos conocer». Recordó que este organismo forma parte del Observatorio de la Playa, donde podría dar explicaciones, si bien no ha participado en ninguna de las reuniones de este mandato.

Costas se limitó a recordar que «desde el hundimiento del 'Castillo de Salas, todos los años aparecen manchas de carbón, más frecuentes en invierno». Añadió que su limpieza compete al Ayuntamiento, mientras que el análisis de cualquier riesgo medioambiental correspondería al Principado. Con respecto a si existe la posibilidad de que parte del carbón proceda del puerto, señaló que «ha de dar respuesta la Autoridad Portuaria», que ayer rechazó hacer declaraciones sobre el asunto.

IU preguntará al Gobierno regional sobre la existencia de informes que acrediten que el origen del carbón es el barco hundido.

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