La fiscalía pide trece años de cárcel para el vecino de La Calzada acusado de yihadismo

Abdelá Ouelji tras ser detenido en octubre de 2016. / J. PAÑEDA
Abdelá Ouelji tras ser detenido en octubre de 2016. / J. PAÑEDA

Abdelá Ouelji, detenido en 2016 como supuesto miembro del aparato propagandístico del Daesh, será juzgado el miércoles en la Audiencia Nacional

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Abdelá Ouelji, el vecino de La Calzada de 35 años detenido en octubre de 2016 como presunto miembro del Daesh, se enfrenta a una condena de trece años de prisión. El juicio se celebrará el miércoles en la Audiencia nacional. Está acusado de los delitos de integración en organización terrorista, adoctrinamiento y exaltación del terrorismo como «miembro activo» del aparato propagandístico del Estado Islámico (EI), según señala la acusación pública.

El fiscal expone en su escrito que Abdelá -nacido en Marruecos y residente en Gijón desde hacía 15 años- actuaba como «soldado virtual» y «trató de conferir una imagen legendaria de los combatientes del Daesh dotando de legitimidad sus acciones». Para ello, señala, «se valió de un perfil en la red de Facebook, cuya imagen principal era la bandera de la Yihad acompañada del texto 'daremos honor a Alá, sin él viviremos en la humillación'».

Destaca, además, «la actividad realizada desde su cuenta propia del canal de Youtube donde guardaba como lista de vídeos favoritos muchos relativos al Corán y el Islam y otros de contenido radical». Entre las pruebas que pesan contra él está una lista de reproducción «de fotografías en las que aparece un templo religioso y un hombre con el rostro cubierto apuntando con un subfusil y portando un brazalete del Daesh».

La acusación pública señala que actuó como «soldado virtual» desde 2009

Un agente encubierto «logró contactar con el acusado y hacerse amigo suyo en una de las redes sociales. Le preguntó si tenía contactos dispuestos a unirse al Estado Islámico en Turquía y éste le respondió que no conocía a nadie y que 'ojalá pudiera ir él', si bien tenía familia que mantener y padres que le necesitaban en España, en concreto en Gijón, ciudad en la que residía», explica la acusación pública.

En el registro que la Policía Nacional practicó en su domicilio de La Calzada, los agentes se incautaron del disco duro de ordenador en el que constaba entradas a la plataforma de Youtube «de forma compulsiva» buscando vídeos de acciones armadas del Daesh, al que se sumó otro disco duro que recogía «vídeos con ejecuciones y se anunciaba que los hijos de los infieles serían vendidos como esclavos. El acusado conservaba además un archivo con imágenes explícitas de entrenamientos en tácticas militares, manejo de armas y operaciones de martirio».

Archivos del 11-M

En el piso de sus padres en El Cerillero, los investigadores requisaron una tablet que tenía «como fondo de pantalla un globo terráqueo sobre el que prevalece el Estado Islámico», además de abundante material de amenazas de la organización terrorista a Estados Unidos y Europa. Entre los archivos atesoraba fotogramas de los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York .

Abdelá está casado y tiene dos hijos. Su familia, muy apreciada en la zona Oeste de la ciudad, llegó a Gijón en los años 80. El padre trabajó como vendedor ambulante y a principio de los 90 consiguió reunir el dinero suficiente para ir reagrupando a su mujer y a sus hijos en Asturias. La detención de Abedelá causó un gran estupor en el barrio.

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