«La carga de trabajo aumenta y se pierde la educación más personalizada»

Profesores y alumnado de los institutos Vallín, Jovellanos y Jimena se concentran a las puertas de este último centro. / CITOULA
Profesores y alumnado de los institutos Vallín, Jovellanos y Jimena se concentran a las puertas de este último centro. / CITOULA

Profesores de los institutos Jovellanos, Jimena y Vallín se suman a las concentraciones para volver a la jornada lectiva de dieciocho horas

LAURA CASTRO GIJÓN.

Recuperar la jornada lectiva de 18 horas. Es lo que reclamó ayer el profesorado de los institutos Jovellanos, Jimena y Vallín a través de una concentración. Estos centros de Secundaria se sumaron así a una convocatoria de la junta de personal docente que ya se hizo visible en otros institutos de la región como el de Llanes, el de La Luz en Avilés y el de Peñamayor, en Nava, entre otros.

Marta Mori, docente de Lengua y Literatura del IES Jovellanos, explicaba que «este sistema horario hace que la enseñanza se resienta». Los profesores de Educación Secundaria aseguran que disponen de menos tiempo para programar la materia que imparten y para atender a los estudiantes con dificultades en el aprendizaje. Los profesores de Secundaria trabajan un total de 37,5 horas a la semana de las que antes de 2012, dieciocho eran lectivas, 13 de permanencia en el centro para tutorías y otras tareas y 7,5 en casa para preparar las clases y corregir exámenes. Desde hace cinco años, el Gobierno central subió a veinte las lectivas, lo que implica una reducción de las otras labores.

«La carga de trabajo individual aumenta y se pierde la educación más personalizada», apuntó el profesor Gonzalo Mutuberria. Los docentes critican el «inmovilismo» de la Consejería de Educación y piden que compensen las horas como se está haciendo ya, inciden, en otras comunidades autónomas como Cantabria. «Se suponía que la ley de estabilización iba a ser provisional, pues era una consecuencia directa de la crisis. Ya que no vamos a recuperar el poder adquisitivo, lo mínimo que pueden hacer es devolvernos el horario lectivo de 18 horas», criticó el profesor especializado en Ciencias, Luis Riestra.

Asimismo, el profesorado de Secundaria denuncia la pérdida de plazas en los institutos. «En el Jovellanos, tenemos actualmente 850 alumnos y 90 docentes. Desde que se implantó la LOMCE se han destruido una decena de puestos de trabajo en este centro», dijo Marta Mori. Esta disminución del personal docente se traduce «en un aumento de la carga de trabajo individual, pues cada profesor tiene más grupos de alumnos de los que encargarse y por tanto, más clases que preparar, más exámenes que corregir...».

Algunos alumnos decidieron sumarse a las concentraciones, como Alba y Kenya Fernández e Imán El Hamri, quienes se mostraron preocupadas. «Es algo que repercute en la calidad de la educación que recibimos y eso no es justo para nosotros», apuntaron estas estudiantes de segundo de Bachillerato del Jimena.

Las protestas se repetirán en los institutos hasta mediados de diciembre, cuando la junta de personal docente haga llegar a la Consejería de Educación las fotografías de las concentraciones para exigir la vuelta a la jornada lectiva de 18 horas. Hoy será el turno del Rosario Acuña y del Número 1.

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