Castiello, entre la lluvia y el botellón

En primer término, uno de los carteles colocados en el prau de Castillo; al fondo varios grupos de jóvenes haciendo botellón. / CITOULA

Los controles no impidieron el miércoles que jóvenes entraran con bolsas de bebidasLa actuación de Assia tuvo que ser suspendida anoche por el mal tiempo, en un inicio de fiestas marcado por el temporal que azota Asturias

ÓSCAR PANDIELLO

Mal tiempo y lucha contra el botellón. Son las dos notas que están marcando el inicio de las fiestas de Castiello y, de momento, no se ha ganado ninguna de las dos batallas. En lo relativo a la primera, el temporal que azota estos días Asturias obligó a suspender la verbena de anoche, con la orquesta Assia, cuya actuación ha sido trasladada al domingo. En cuanto al botellón, pese a la vigilancia, algunos jóvenes lograron entrar con bebida en el recinto en la noche del miércoles, cuyas actuaciones sí pudieron celebrarse, aunque también llovió.

Pese a todo, el miércoles el ambiente que se respiró fue de fiesta y disfrute. Varios agentes de la Guardia Civil se encargaron de supervisar el entorno de la fiesta, recorriendo el perímetro de la parcela y prestando atención a cualquier incidente. En las inmediaciones del prau, además, se desplegó un control que, con más o menos intensidad, registró la entrada de coches y el contenido de los mismos. «Nos pararon, enfocaron con las linternas y miraron por encima lo que llevábamos en el coche. Fueron educados y nos dejaron pasar rápido», explica Iván Agostino, que acude a las fiestas de Castiello desde hace cuatro años.

En su caso, las botellas no se trajeron de casa. «Aunque debería haberlo hecho. Nadie te impedía meterlas y los precios no me parecen tan baratos como dicen», comentó tras comprar una botella de sidra. El precio, tres euros por botella de sidra y cinco por copa, fue el principal motivo esgrimido por los jóvenes que acudieron con 'botellón', ya fuese una garrafa de ocho litros de calimocho o un botellín de cerveza.

En el lado opuesto, los organizadores de las fiestas, vendedores ambulantes y encargados de las barracas se mostraron resignados ante la proliferación de bolsas. «Vender se vendió porque Castiello, de por sí, atrae a gente. Aún así, se notó menos que otros años, seguramente debido al tiempo», lamenta Claudia Carballés tras la barra principal de las fiestas. Bajo su punto de vista, no es incompatible traer bebida de casa y consumir en la propia fiesta. Del equilibrio entre los dos polos depende la supervivencia de las fiestas de prau. «Hay que colaborar en la medida de lo posible. Lo que no entra en la cabeza de nadie es venir con carritos repletos de alcohol, como seguramente pase el viernes y el sábado», concluye.

Para combatir el fuerte viento de la noche del miércoles, la animación corrió a cargo de Grupo Limón y Pasito Show. Gallegos y asturianos ofrecieron un variado repertorio que discurrió desde la bachata y los ritmos latinos hasta el 'Asturias' de Víctor Manuel. A las 4 de la madrugada, puntuales a su cita con el horario establecido, las barracas recibieron el aviso de la Guardia Civil para dejar de servir consumiciones. No hizo falta repetirlo dos veces. La lluvia, que se había presentado intermitente durante toda la madrugada, comenzó a caer con fuerza desalojando a la mayoría de jóvenes que quedaban sobre el prau.

Condicionados por la lluvia

La lluvia fue protagonista durante toda la jornada de ayer. En Castiello se vieron obligados a trasladar los juegos infantiles al sábado, al igual que los fuegos artificiales del miércoles. Sí se pudieron celebrar la misa y la sesión vermú, que animaron la parroquia desde por la mañana. El grupo folclórico Coros y Danzas Jovellanos, asimismo, fue el encargado de poner la nota de color con sus bailes y ritmos tradicionales. En el Polígono de Pumarín, por su parte, comenzaron sus fiestas con una tarde de actividades organizadas por la asociación de vecinos y el sindicato juvenil LEA. Una exhibición de baile coreano, una yincana de Harry Potter y una sesión de cine abrieron la veda de unos festejos que se alargarán hasta el domingo.

Hoy, las celebraciones se disgregan por todo el concejo. A Castiello y el Polígono de Pumarín se suman Porceyo, Jove y San Andrés de los Tacones. Los primeros contarán con actividades desde las 18.30 horas, culminando con la verbena de Versión Original. En Jove, el pregón correrá a cargo de representantes del Gijón Industrial y San Andrés de los Tacones bailará al ritmo de Planet.

Fotos

Vídeos