Castiello y Pumarín cierran las fiestas con música y corderada

Bailes durante la sesión vermú en Pumarín. / CITOULA

«El viernes tuvimos mala suerte con el tiempo porque llovió y desanimó a la gente, pero los otros días hubo lleno total»

O. SUÁREZ GIJÓN.

«El viernes tuvimos muy mala suerte porque justo empezó a llover poco antes de que empezase el pregón y desanimó a la gente, pero el sábado y hoy -por ayer- hubo un lleno total, no cabía ni un alma en el prau de la fiesta». Esteban Calleja, presidente de la asociación de vecinos Severo Ocha de Pumarín, organizadora de los festejos del barrio en honor a San Miguel, se mostró ayer «muy satisfecho» por la gran afluencia de público y por el nivel de las actividades y actuaciones.

El fin de semana festivo puso el broche de lujo con la verbena a cargo de la orquesta Assia y después de que al mediodía la sesión vermú reuniese a cientos de personas para disfrutar del aperitivo y de la música de la orquesta Vivians.

En los festejos de Castiello la protagonista de la jornada fue la corderada a la estaca que tuvieron la oportunidad de degustar numerosos vecinos y visitantes que se acercaron a la parroquia para disfrutar del ambiente festivo. Antes, a la una de la tarde, se celebró una misa en la iglesia parroquial que estuvo cantada por Los Gascones. Los feligreses recorrieron el entorno en procesión.

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